viernes, 30 de abril de 2010

Sólo eso


Sólo eso: pisar, sentir la tierra
por la mañana con la fresca; que el rastrojo
cruja bajo tus pies cuando lo andas;
que tu perro te busque la caricia,
y el belfo de tu potro el verde tierno.
En la penumbra de la estancia luego,
quedarse quieto sin pensar, sintiendo
sólo el pasar del tiempo sin sentirlo.
La tarde, ya la promesa del jazmín cumplida,
no perderse un instante de su gozo...

José Antonio Muñoz Rojas

Pintura: Gustave Caillebotte

jueves, 29 de abril de 2010

Piedra de sal


"Tu estabas dormida
como el agua que duerme en la alberca ...
y yo llegué a ti como llega hasta el agua que duerme
la piedra.
Turbé tu remanso y en ondas de amor te quebraste
como en ondas el agua que duerme se quiebra
cuando llega a turbar su remanso dormida
la piedra.

Piedra fui para ti, piedra soy y piedra quiero ser,
pero piedra blanda de sal que al llegar a ti se disuelva
y en tu cuerpo se quede y sea
como una levadura de tu carne
y como el hierro de la sangre en tus venas.

Y en tu alma deje una sed infinita
de amarlo todo ...
y una sed de belleza
insaciable...
eterna..."

León Felipe
Pintura: German Aracil

miércoles, 28 de abril de 2010

En este patio


En este patio han jugado los niños.
Eran un coro alegre
que rompía la siesta.
La madre alguna noche
contaba cuentos bajo la luna,
mientras su delantal se ahuecaba entre las piernas
por el verdoso peso de las arvejas.

El verano maduraba en las uvas su jugo dulce.

A veces las vecinas venían
contando alguna muerte,
y parecía mentira la muerte,
bajo aquellos parrales.
Cómo entender la pena ahora,

con estos mismos gatos
cruzando los tejados
ya sin nada de infancia en este patio.


Susana Cabuchi
Pintura: Antonio Barahona

martes, 27 de abril de 2010

Vejeces


Las cosas viejas, tristes, desteñidas,
sin voz y sin color, saben secretos
de las épocas muertas, de las vidas
que ya nadie conserva en la memoria,
y a veces a los hombres, cuando inquietos
las miran y las palpan, con extrañas
voces de agonizante dicen, paso,
casi al oído, alguna rara historia
que tiene oscuridad de telarañas,
són de laúd, y suavidad de raso.

¡Colores de anticuada miniatura,
hoy, de algún mueble en el cajón, dormida;
cincelado puñal; carta borrosa,
tabla en que se deshace la pintura
por el tiempo y el polvo ennegrecida;
histórico blasón, donde se pierde
la divisa latina, presuntuosa,
medio borrada por el liquen verde;
misales de las viejas sacristías;
de otros siglos fantásticos espejos
que en el azogue de las lunas frías
guardáis de lo pasado los reflejos;
arca, en un tiempo de ducados llena,
crucifijo que tanto moribundo,
humedeció con lágrimas de pena
y besó con amor grave y profundo;
negro sillón de Córdoba; alacena
que guardaba un tesoro peregrino
y donde anida la polilla sola;
sortija que adornaste el dedo fino
de algún hidalgo de espadín y gola;
mayúsculas del viejo pergamino;
batista tenue que a vainilla hueles;
seda que te deshaces en la trama
confusa de los ricos brocateles;
arpa olvidada que al sonar, te quejas;
barrotes que formáis un monograma
incomprensible en las antiguas rejas,
el vulgo os huye, el soñador os ama
y en vuestra muda sociedad reclama
las confidencias de las cosas viejas!
El pasado perfuma los ensueños
con esencias fantásticas y añejas
y nos lleva a lugares halagüeños
en épocas distantes y mejores,
por eso a los poetas soñadores,
les son dulces, gratísimas y caras,
las crónicas, historias y consejas,
las formas, los estilos, los colores
las sugestiones místicas y raras
y los perfumes de las cosas viejas!

José Asunción Silva

Pintura: Backer

lunes, 26 de abril de 2010

Castañas

Ayer llegaron las primeras castañas
y con ellas
el recuerdo de mi madre
asándolas en la cocina a leña,

entonces, todo era alegría,
todo era hermoso en la provincia,

todo era infancia...



Pintura: Max Moreau

domingo, 25 de abril de 2010

Y como aquí


Y cómo aquí los muebles de mis días de infancia,
severos, paternales, jacarandá, caoba,
dignos, buena familia, nácar en taracea,

consola venerable, solemne relicario
de ropajes antiguos, qué manos los bordaban,
el sereno escritorio del padre, cortaplumas,
el arcón de tesoros, carnets de baile, guantes,
juguetes viejos, flores en las que sólo el tiempo
se marchitó, medallas de qué guerra, rosarios,
cartas tal vez de amor, misivas de qué ausencia,
el armario de luna, ceremonial, augusto,
y en su espejo me miran tantos rostros,
y alguien me llama con mi voz de niño.

Enrique Badosa
Pintura: Francis Campbell

sábado, 24 de abril de 2010

Encuentro

Pensábamos que era tarde.
Que los fuertes resplandores del deseo

habían sucedido en las calles del río,

entre la hierba,

o algún automóvil detenido
frente a los trenes
que pasaban,
interminables y ajenos,
o en las eternas noches
dedicadas
a medir la respiración
y la duración de los besos.
Ya pasó. Nada hemos perdido.

Para ese encuentro sumamos países y tristezas
,
los rostros de los que hemos amado,

los libros que leímos,

la belleza del mundo.

Serenos, como antiguos amantes,

sorprendidos como Eva o Adán,

inhábiles, peritos,
actores de un instante definitivo,

entregados a una victoria más:

la gravitación del fuego,

la claridad de su mandato.



Susana Cabuchi
Pintura: David Tutwiler


viernes, 23 de abril de 2010

Las cosas


El bastón, las monedas, el llavero,
la dócil cerradura, las tardías
notas que no leerán los pocos días
que me quedan, los naipes y el tablero,

un libro y en sus páginas la ajada
violeta, monumento de una tarde
sin duda inolvidable y ya olvidada,
el rojo espejo occidental en que arde

una ilusoria aurora. ¡Cuántas cosas,
láminas, umbrales, atlas, copas, clavos,
nos sirven como tácitos esclavos,

ciegas y extrañamente sigilosas!
Durarán más allá de nuestro olvido;
no sabrán nunca que nos hemos ido.


Borges
Pintura: Antonio Capel

jueves, 22 de abril de 2010

Nadie


Nadie nos prolonga
nuestro papel en la vida
Debemos representarlo bien,
bien
aunque sea mudo

Rainer Kunze traducción de Ines Griebel y Jordi Doce
Pintura: Andrei Belichenko

miércoles, 21 de abril de 2010

Día de Otoño


Señor: ya es la hora. Muy largo fue el verano.

Tiende tu sombra sobre el solar reloj,

y suelta a los vientos sobre el campo.

Manda a los tardíos frutos que se colmen;

concédeles dos días más de sol,

empújalos hacia su plenitud y pon

la última dulzura en el cargado vino...

Rilke
Pintura: Ocehb B Xxinbonncn

martes, 20 de abril de 2010

No hace tanto tiempo


No hace tanto tiempo
fui hija de un extraño país,
habité muros de cicatrices
mientras aprendía que nunca
tendría un idioma verdadero.
Han pasado más de veinte años
desde que abandoné mi ciudad:
ella regresa borrosa, en harapos
las más de las veces, otras casi
majestuosa y de anatomía bíblica.

Pintura: Louis McNally

Carlota Caulfield

lunes, 19 de abril de 2010

Para Constanza

Su flor le había contado que era la única de su especie en el universo.
Y he aquí que había cinco mil, todas parecidas, en un solo jardín
Ve y visita nuevamente a las rosas.
Comprenderás que la tuya es única en el mundo.
Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.

Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón.

Lo esencial es invisible a los ojos.


Es el tiempo que has perdido en tu rosa
lo que hace a tu rosa tan importante.
Los hombres han olvidado esta verdad
Pero tú no debes olvidarla.
Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.
Eres responsable de tu rosa...


El Principito
Pintura: Raymond Leech. Only a dream away.

domingo, 18 de abril de 2010

Bajo el cielo

Bajo el cielo nacido tras la lluvia
escucho un leve deslizarse de remos en el agua,
mientras pienso que la felicidad
no es sino un leve deslizarse de remos en el agua.
O quizás no sea sino la luz de un pequeño barco,
esa luz que aparece y desaparece
en el oscuro oleaje de los años
lentos como una cena tras un entierro.

O la luz de una casa hallada tras la colina
cuando ya creíamos que no quedaba sino andar y andar.

O el espacio del silencio
entre mi voz y la voz de alguien
revelándome el verdadero nombre de las cosas
con sólo nombrarlas: "álamos", "tejados".
La distancia entre el tintero del cencerro
en el cuello de la oveja al amanecer
y el ruido de una puerta cerrándose tras una fiesta.
El espacio entre el grito del ave herida en el pantano,
y las alas plegadas de una mariposa
sobre la cumbre de la loma barrida por el viento.

Eso fue la felicidad:
dibujar en la escarcha figuras sin sentido
sabiendo que no durarían nada,
cortar una rama de pino
para escribir un instante
nuestro nombre en la tierra
húmeda,
atrapar una plumilla de cardo
para detener la huida de toda una estación.

Así era la felicidad:
breve como como el sueño del aromo derribado,
o el baile de la solterona loca frente al espejo roto.

Pero no importa que los días felices sean breves
como el viaje de la estrella desprendida del cielo,
pues siempre podremos reunir sus recuerdos,
así como el niño castigado en el patio
encuentra guijarros para formar brillantes ejércitos.
Pues siempre podremos estar en un día
que no es ayer
ni mañana,
mirando el cielo nacido tras la lluvia
y escuchando a lo lejos
un leve deslizarse de remos en el agua.


Teillier
Pintura: Ton Dubbeldam

sábado, 17 de abril de 2010

La casa vacía


Abre la puerta y da la luz.
Es ya muy tarde,

y sabe que en su casa nadie lo espera.

Todo
sigue en su sitio y el silencio pesa

sobre las mudas cosas que le ignoran.

Va de aquí para allá, por el pasillo,

por las vacías habitaciones,
y no sabe qué hacer,
por qué esta noche
está tan lejos todo.
Coge un libro.
Pasa un rato leyendo.
Luego, escucha con desgana una música.
Mientras, la madrugada avanza lentamente.
Acaso alguna rosa
de ese florero
que hay sobre la mesa

deja caer sus pétalos marchitos.

Eloy Sánchez Rosillo
Pintura: Alexei Antonov

viernes, 16 de abril de 2010

La aldaba del recuerdo



En el salón en sombras de la vetusta casa,

allí, donde parece que se refugia el tiempo

a ordenar calendarios de hojas ambarinas

y algún dormido álbum, roído y polvoriento,

allí, entre las brumosas entrañas del pasado,

donde se entretejieron fantasías y sueños,

se pasean los ocres vestigios por el patio

y dibujan las grises telarañas el techo.

Una espada ha quedado como ancestral testigo

de alguna mano firme que blandiera su acero

y las teclas de un piano solemne y taciturno,

añoran el impulso que lo inunde de arpegios.

La silueta marmórea de una figura alada,

invade el sigiloso contorno del recuerdo

y un aroma a jazmines filtra por las ventanas,

testimonio latente de algún lejano encuentro.

Anidan en la sala los sutiles acordes

que circulan por fibras recónditas del eco,

rescatando las notas románticas y etéreas

de aquel vals que bailaran la abuela y el abuelo.

Cuántas veces la aldaba ha esperado la mano

que la libre del túnel umbrío del silencio,

para expandir las ondas que despiertan las voces

que viven todavía y que nunca se fueron.


Irma Norma Vale

Pintura: Alberto Morago

jueves, 15 de abril de 2010

Tea and scones

1825. La tradición inglesa.
Comienzan con el "early morning tea"
en las primeras horas de la mañana.
Luego viene el "nice cup of tea" durante el día,
hasta llegar a lo sublime "five o'clock"
y para terminar, en la noche "high tea" o sea el té superior,
en resumen todo el día es bueno para una humeante taza de té.
Han desarrollado una serie de delicias para acompañar al té:
buns, muffins, scones, cakes
y varias posibilidades de mermeladas
para untarlos suavemente.



Pintura: Daniel Tennant. Tea and scones

miércoles, 14 de abril de 2010

Lauretta


Ya cesaron las lluvias.
Ya perdieron su flor los jacarandáes.
Pronto me iré de aquí....

Jon Juaristi
Pintura: Shay Wahl

martes, 13 de abril de 2010

La poesía


"La poesía es la tentativa
de apremiar a Dios
para que hable
"



Howard Nemerov

Pintura:Пётр Козлов

lunes, 12 de abril de 2010

Al otoño

"Season of mists and mellow fruitfulness"

Estación de la bruma y la dulce abundancia,

gran amiga del sol que todo lo madura,

tú que con él planeas cómo dar carga y gozo

de frutos a la vid, bajo el pajizo alero;

cómo doblar los árboles musgosos de las chozas,

con peso de manzanas, y sazonar los frutos

y henchir la calabaza y rellenar
de un dulce
grano las avellanas...

John Keats
Pintura: Yanaki Vladimir

domingo, 11 de abril de 2010

Beautiful things

"all beautiful things belong to the same age" Wilde

Lo bello es una especie de nivel trascendental al cual los objetos,
por heteróclitos que sean, se elevan o participan alegóricamente,
y desde ahí hablan al alma ("sentimental, sensible, sensitiva")
a lo más íntimo de ella.

"Tout y parlerait / A l'âme en secret / Sa douce langue natale"
desde ahí hablan, al alma en secreto, su dulce lengua natal
. Baudelaire


Capodimonte: pink and lace

sábado, 10 de abril de 2010

El café



    Sentado en el café cuentas el día,
    el año, no sé qué, cuentas la taza
    que bebes yerto; y en tu adiós, la casa
    del ojo, muerta, sin color, vacía.

    Sentado en el ayer la taza fría
    se mueve y mueve, y en la luz escasa
    la muerte en traje de francesa pasa
    royendo, a solas, la melancolía.

    Sentado en el café oyes el río
    correr, correr, y el aletazo frío
    de no sé qué: tal vez de ese momento.

    Y en medio del café queda la taza
    vacía, sola, y a través del asa
    temblando el viento, nada más, el viento.


    Miguel Arteche

    Pintura: Marina Bogdanova

viernes, 9 de abril de 2010

Otredad




¿Qué pensaría de mí
si entrara en este momento
y me encontrara en donde estoy, como soy,
aquella que fuí a los veinte años?

José Emilio Pacheco
Pintura: Yvonne Tremblay -Gagnon (desde el blog de Itaca)

jueves, 8 de abril de 2010

Matrioshkas


Dice la leyenda que en el siglo XIX un poderoso señor ruso llamado Alexei Manontov hizo llevar a Moscú una figura de porcelana proveniente de la isla de Honshú, Japón, para regalársela a su amada.

La figura, que representaba un monje budista, se abría, y adentro había otra figura idéntica, más pequeña.

Tanto gustó esa pieza, que Manontov se la mostró a un artesano y éste, inspirado en la porcelana japonesa, talló en madera de tilo la figura de una aldeana rusa, más ocho figuras idénticas, cada vez más pequeñas, que cabían una dentro de la otra, al abrirse todas por la mitad.

Estamos hablando del artesano Vasili Zvezdochkin y de lo que luego serían mundialmente conocidas como las matrioshkas, las características muñecas rusas. Ellas representan una suerte de maternidad folklórica: mujeres caja vestidas con el famoso sarafan, pintadas con brillantes colores y adornadas con flores, pájaros y estrellas. Cada matrioshka es original e irrepetible. Millones de ellas circulan hoy por el planeta, talladas en madera de tilo o abedul, con diseños actualizados, pero llevando siempre esa singularidad de forma y contenido, esos múltiples "secretos" que albergan.

Las matrioshkas y el juego con el infinito...

Pintura: Agate Apkahe
Fuente: la nacion.com.ar

miércoles, 7 de abril de 2010

Bicicleta


En rueda está el silencio detenido,
y en freno congelado la distancia.
Qué lejano está el pie, cómo se ha ido
la infancia del pedal sobre la infancia.

El reino del volante sometido
se borra con la sed que hay en la llanta.
La mano que no está tiene un sonido
de tanta ausencia y cercanía tanta.

Cuán remota la edad que en ti palpita
con las velocidades de tu cita,
y qué rápida estás con ser tan quieta,

tan inmóvil pedal dormido ahora
por la lluvia de ayer que te evapora
tu perdida niñez de bicicleta.

MIguel Arteche
Pintura:Владимир Гусев

martes, 6 de abril de 2010

Rosario


Yo la quería mucho, pero entonces
amar y destruir sonaban parecido,
como en los más confusos poemas de Aleixandre.

Nos casamos con otros. Tal vez así perdimos

lo mejor de la vida. Quién sabe. Hubo una noche

en que ambos acordamos que pudo ser distinto

el rumbo de esta historia de culpa y cobardía.
Se quitó el pasador de su cabello oscuro

y me lo dio al marchar, y nunca volví a verla.

Murió. No lo he sabido hasta esta tarde misma,

varios años después, en su pequeño pueblo

y frente a la serena desolación del mar.

Ahora intento evocarla, pero se desvanece:

No he encontrado siquiera su pasador de rafia.


Jon Juaristi
Pintura: Aracil Germán

lunes, 5 de abril de 2010

Te tuve

Te tuve
cuando eras dulce,
acariciado mundo.
Realidad casi nube,
¡cómo te me volaste de los brazos!
Ahora te siento nuevamente.
No por tu luz, sino por tu corteza,
percibo tu inequívoca presencia,
agrios perfiles, duros meridianos,
¡áspero mundo para mis dos manos!


Angel González
Pintura: Vladimir Muhin

domingo, 4 de abril de 2010

Posibilidades

Prefiero el cine.
Prefiero los gatos.

Prefiero los robles a orillas del Warta.

Prefiero Dickens a Dostoievski.

Prefiero que me guste la gente

a amar a la humanidad.

Prefiero tener a la mano hilo y aguja.

Prefiero no afirmar
que la razón
es la culpable de todo.

Prefiero las excepciones.

Prefiero salir antes.

Prefiero hablar de otra cosa con los médicos.

Prefiero las viejas ilustraciones a rayas.

Prefiero lo ridículo de escribir poemas

a lo ridículo de no escribirlos.

Prefiero en el amor
los aniversarios no exactos

que se celebran todos los días.

Prefiero a los moralistas

que no me prometen nada.

Prefiero la bondad astuta
que la demasiado crédula.

Prefiero la tierra vestida de civil.

Prefiero los países conquistados
a los conquistadores.

Prefiero tener reservas.

Prefiero el infierno del caos
al infierno del orden.

Prefiero los cuentos de Grimm
a las primeras planas del periódico.

Prefiero las hojas sin flores
a la flor sin hojas.

Prefiero los perros con la cola sin cortar.

Prefiero los ojos claros
porque los tengo oscuros.

Prefiero los cajones.

Prefiero muchas cosas
que aquí no he mencionado

a muchas otras tampoco mencionadas.

Prefiero el cero solo

al que hace cola en una cifra.

Prefiero el tiempo insectil al estelar.

Prefiero tocar madera.

Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo.

Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad

de que el ser tiene su razón.


Wislawa Szymborska

Pintura: Jane Ansell

sábado, 3 de abril de 2010

La lectora



Ella busca ese libro
que lee el ritmo del cerebro
cuando el principio de incertidumbre
toca la mirada y la transforma.
Entonces lee las hojas de las amapolas
y el llanto de ese perro indigente.
Lee el gozne de los labios
cuando se cierran para el silencio
cuando se abren para atravesar
el secreto de las palabras.
Trata en la lectura de unir
el ritmo del cerebro al cuerpo,
sabe que en las pausas
se encuentra el infinito.
Lee con el tacto el umbral,
los bordes, la cicatriz
de un día que se queda.
Y la lluvia que nos vuelve a leer.
Los cuerpos en el Nilo,
en el Duino y en el Manzanares
son releídos por el agua
de la piel del agua
en la piel del cuerpo.
El cuerpo de su amante
es leído en braille, en señas,
junto a la música de Rimbaud
y con cuartetos de Eliot
en la punta de los dedos.
El ritmo del cuerpo
en el ritmo del cerebro
los dedos dicen.
Cuando el aire con círculos
desorientados, asimétricos
deja que habite la nada
ella la lee con el corazón.
¿Qué es la nada?
Quizás la huída exacta
donde convergen la sombra y su fuga.
La nada en el ritmo del corazón
es una gota que se desliza lentamente
en la cintura roja de una tarde
en Lisboa con Pessoa
leyendo el olor de esa ciudad.
Leyendo la negritud de los movimientos
y el vinho del Duero que nos toca la lengua
con sabor a sí mismo.
La lectora mece sus caderas y su vientre
por el dolor de unas palabras
que hablan de un cuerpo sin cabeza
en un cuerpo con cabeza
de un cuerpo que baila
adentro de un cuerpo quieto.
Duele el cuerpo abandonado
lee el vientre. El sexo lee siempre
la lluvia que produce el relámpago,
y el beso que se deja en el árbol
para el siglo siguiente.
Los órganos como una sinfonía
leen todos juntos ese estado inefable,
inconcreto, en que ahora, fascinado,
danza el cuerpo escrito.
El deseo lee a ese otro cuerpo
que no se escribió con nada
y sin embargo está escrito
con el hilo de Ariadna debajo del Sena.
El hilo del cuerpo debajo del agua
el agua en la boca
el agua en los ojos
que tocan a la lectora.

La lectora leída. Jotamario Arbeláez
Pintura: Francine van Hove

viernes, 2 de abril de 2010

Esta máquina de coser...


y el poder evocador de su sonido...



Pintura: Judith Pond Kudlow

jueves, 1 de abril de 2010

Adolescente


¿Yo, adolescente?
Si de repente, aquí, ahora,
se plantara ante mí,
¿tendría que saludarla
como a una persona próxima,
a pesar de que es para mí
extraña y lejana?
¿Soltar una lágrima,
besarla en la frente
por el mero hecho
de que tenemos la misma
fecha de nacimiento?
Hay tantas diferencias entre nosotros
que probablemente
sólo los huesos son los mismos,
la bóveda del cráneo,
las cuencas de los ojos.
Porque ya sus ojos son
como un poco más grandes,
sus pestañas más largas,
su estatura mayor
y todo el cuerpo recubierto
de una piel ceñida y tersa,
sin defectos.
Nos unen, es cierto,
familiares y conocidos
pero casi todos están
vivos en su mundo,
y en el mío
prácticamente nadie
de ese círculo común.
Somos tan diferentes,
pensamos y decimos
cosas tan distintas.
Ella sabe poco,
pero con una obstinación
digna de mejores causas.
Al despedirnos, nada
una especie de sonrisa
y ninguna emoción.
Sólo cuando desaparece
y olvida con las prisas la bufanda.
Una bufanda de pura lana virgen,
a raya de colores,
hecha a ganchillo
por nuestra madre para ella.
Todavía la conservo.



Wislawa Szymborska
Pintura:
Allan Banks (copywright)
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