El amor imposible de Dante fue la bella joven florentina, Beatriz Portinari a quien inmortalizó en su obra La Divina Comedia y en los sonetos de la Vita Nuova.
Bastaba sólo la sonrisa que ella le prodigaba al pasar para satisfacer el enorme amor de Dante.
Este cuadro cuya firma no logro descifrar, me ha sido heredado y me ha acompañado en mis distintas casas. A veces le ha tocado un lugar en la sala, otras ha permanecido guardado por muchos años. Hoy ve la luz.
Beatriz, Bèatrice, Beatris, Beatrix, Beatrice, Beatricce......
.....la sonoridad de mi nombre en diversas lenguas.
Hace poco aprendí a quererlo cuando supe su significado:
"la que trae la felicidad".