La verdadera belleza de un libro debe surgir de la belleza de su obra escrita, de la ausencia de ilustraciones, de la belleza de la tipografía, de la belleza del tiraje, de la ausencia de policromía, de la belleza del papel.
... recuerdo las mañanas frías de invierno, las flores de las ventanas escarchadas, el aroma del café recién molido, el pan horneado en la cocina a leña y el rostro....el rostro alegre de mi madre.
La danza nace en el misterio Algo allí desborda y crece crece crece por todo el cuerpo, cantando un son que puja que tiembla que lucha por brotar en ritmo y movimiento.
Y es danza después. Danza-risa del ser que se libera riendo, dibujando con los pies su voluptuosidad...
La danza nasce nel mistero. Qualcosa lo trabocca e cresce cresce cresce per tutto il corpo, cantando un suono che spinge che trema che lotta per spuntare in ritmo e movimento
E dopo è danza. Danza-riso dell´essere che si libera ridendo, disegnando con i piedi la sua voluttuosità....
¿Donde se encuentra la belleza? ¿En las grandes cosas que, como las demás, están condenadas a morir, o bien en la pequeñas que, sin pretensiones, saben engastar en el instante una gema de infinitud? El ritual del té tiene la extraordinaria virtud de introducir en el absurdo de nuestras vidas una brecha de armonía serena. Sí, el universo conspira a la vacuidad, las almas perdidas lloran la belleza, la insignificancia nos rodea. Entonces, tomemos una taza de té. Se hace el silencio, fuera se oye soplar el viento, crujen las hojas de otoño y levantan el vuelo, el gato duerme, bañado en una cálida luz. Y en cada sorbo, el tiempo se sublima.
Es otraacaso es otra la que va recobrando su pelo su vestido su manera la que ahora retoma su vertical su peso y después de sesiones lujuriosas y tiernas se sale por la puerta entera y pura y no busca saber no necesita y no quiere saber nada de nadie.
...tu boca: una amapola. Todo nuestro secreto, nuestra clave, palabra oculta, sombra, murmullo, eso que alguien dijo cuando no estábamos presentes, es sólo una amapola, una amapola...
De la infancia me traje la nostalgia, Los huesos de ballenas en los patios, Los vestigios tristes de una raza noble Extinguida con estricnina y balas. La mar de fondo El viento La nieve silenciosa Los pañuelos Las mujeres dulces tras las carrozas De caballos enlutados El viento antártico Las nubes solas Los oscuros petreles Los barcos varados En el fin del mundo Una tienda donde vendían Restos de naufragios Un cementerio cerca de mi casa Las suaves ensenadas Los guanacos de ojos dulces Las ovejas Los lupinos Y los sueños
Pero de todas las capas del aire llega un suave y tembloroso vaivén, una palpitación de flor que entra en el corazón. Son nombres y primaveras idas, y manos que apenas se tocaron y altaneros ojos de piedra amarilla y trenzas perdidas en el tiempo: la juventud que golpea con sus recuerdos y sus más arrobador aroma. Es el perfume de las madreselvas, son los primeros besos de la primavera.
¿Qué te parece valdrá la pena matar a dios a ver si se arregla el mundo? -claro que vale la pena - ¿valdrá la pena jugarse la vida por una idea que puede resultar falsa? -claro que vale la pena - ¿pregunto yo si valdrá la pena comer centolla valdrá la pena criar hijos que se volverán en contra de sus mayores? -es evidente que sí que nó que vale la pena - Pregunto yo si valdrá la pena poner un disco la pena leer un árbol la pena plantar un libro si todo se desvanece si nada perdurará -tal vez no valga la pena -no llores -estoy riendo -no nazcas -estoy muriendo
Te ruego Chung Tzu, no entres a mi casa, no te abras camino entre los sauces que he plantado. No es que me importen los sauces, sólo temo a mi padre y madre. Te amo Chung Tzu, tiernamente, oh, pero temo, realmente temo lo que mi padre y madre dirán. Te ruego Chung Tzu, no saltes mi muro, no te abras camino entre las moreras que he plantado. No es que me importen las moreras, sólo temo a mis hermanos. Te amo Chung Tzu, tiernamente, oh, pero temo, realmente temo lo que mis hermanos dirán. Te ruego, Chung Tzu, no entres por mi jardín, no te abras paso a través del sándalo que he plantado. No es que me importe el sándalo, temo a la gente que habla. Te amo Chung Tzu, tiernamente, sólo temo, realmente temo lo que la gente dirá.
En nuestro jardín ha florecido el manzano. Los jazmines ya se abrieron y las hortensias llegaron a perfumar desayunos y a decorar nuestros cuartos. Me olvidaba, necesito que miren el limonero, todavía no dió frutos... Los canteros... la glorieta y las flores del estanque...
Hay vidas en las que el alma se abre más hondo que donde esas vidas laten, se abre como un relámpago sin cielo ni trueno, como una herida sin pecho o un abismo donde la belleza es alba.
Hay un gesto cotidiano que nos dice: hay un modo de estar que nos delata, y siempre el tiempo que nos recuerda quiénes somos. Se nace una mañana empapado de alba, después de recorrer la infancia más remota, después de volver del colegio comiendo una naranja lentamente, sin fijarse mucho si estamos sobre un puente, sin ver apenas cómo alas dibujan el paisaje...
Alma, no me digas nada que para tu voz dormida ya está mi puerta cerrada. Una lámpara encendida esperó toda la vida tu llegada. Hoy la hallarás extinguida. Los fríos de la otoñada penetraron por la herida de la ventana entornada. Mi lámpara estremecida dio una inmensa llamarada Hoy la hallarás extinguida. Alma, no me digas nada que para tu voz dormida ya está mi puerta cerrada.
Toda la noche comenzaba todo, toda la noche amor. Toda la noche claridad y vehemencia, toda la noche amor. Toda la noche llama contra llama, toda la noche amor. Toda la noche fiesta en el espejo, toda la noche amor. Toda la noche amándose a sí misma toda la noche amor. Toda la noche tacto y aire fino, toda la noche amor.
Sabe esperar, aguarda que la marea fluya —así en la costa un barco— sin que al partir te inquiete. Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya; porque la vida es larga y el arte es un juguete.
Y si la vida es corta y no llega la mar a tu galera, aguarda sin partir y siempre espera, que el arte es largo y, además, no importa.
Señor ,nunca me des lo que te pida. Me encanta lo imprevisto, lo que bajade tus rubias estrellas, que la vidame presente de golpe la barajacontra la que he de jugar. Quiero el asombrode ir silencioso por mi calle oscura, sentir que me golpean en el hombro, volverme, y ver la faz de la aventura. Quiero ignorar en dónde y de qué modoencontraré la muerte. Sorprendida,sepa el alma, a la vuelta de un recodo, que un paso atrás se le quedo la vida.
...La casa está en el sur... Sí, la casa es un cuerpo: mi corazón la mira, la habita mi memoria; sé que está restaurándose como la abdicación del mar en las orillas, como las germinales herencias del verano, y quizá sea posible que esta casa no pueda nunca envejecer...
La única manera es comerse el futuro y tomó una galleta china y la engulló con papel y todo sin leer su fortuna. Oh honorable taza de té, ya leí las hojas y se me aconsejó ser aconsejado por la naturaleza: hibernar por 6 días, socializar 1; recoger poco, dispersar mucho; poseer menos,sentir más para ser un poeta.
Corre bajo los puentes. No regresa. Su vuelo horizontal Arrasa el tiempo. Para nosotros Esa eterna huida Lo dice todo. El agua no lo sabe Y no le importa. Se limita a fluir Y a despedirse.
José Emilio Pacheco Pintura: Mark Beck. The flood.