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domingo, 21 de agosto de 2011

Chorus


En la casa de madera
sueño con los pájaros
que anidaron alguna vez
en este bosque.

Teillier
Elizabeth Carolan. Dawn Chorus

martes, 16 de agosto de 2011

El poeta de este mundo


a René—Guy Cadou

Poeta de nombre claro

como un guijarro en medio de la corriente
reunías palabras que eran pedernales
de donde nace un fuego que no es olvidado.
René-Guy Cadou, amigo del tonelero, el cartero,

el aduanero y el contrabandista,
vivías en una aldea de seiscientos habitantes.
Allí eras profesor rural,
el peso del olor del jardín vecino

sofocaba la sala de clases
como a la sala de clases

donde tu padre había sido maestro.
Te gustaba hablar con la gente

de cara parecida a ollas de greda.
caminar descalzo,
ver jugar a las cartas en la taberna.
En la noche a la luz de un fuego de espino
abrías un libro mientras Helena cosía
(“Helena como una gota de rocío en tu vaso”).
Tenías un poeta preferido para cada estación:
en otoño era Verlaine,

la primavera te traía todas las rosas de Ronsard,
el invierno llegaba con el chirriar

del carruaje del Grand Meaulnes
y la estación violenta
el ruido de espadas entrechocándose

en una posada de Alejandro Dumas.
Tú nunca estabas solo,
te iluminaba el recuerdo de tu padre

volviendo de caza en el invierno
Y mientras tus amigos iban al Café,
a la Brasserie Lipp o al Deux Magots,
tú subías a tu cuarto
y te enfrentabas al Rostro radiante.

En la proa de tu barco
te asomabas a ver los caminos

de tu país de hadas y pantanos,
caminos trazados como las líneas

de un cuaderno de copia.
Tus palabras llegaban
como pájaros que saben que siempre hay

una ventana abierta al fin del mundo.
Y los poemas se encendían como girasoles
nacidos de tu corazón profundo y secreto,
rescatados de la nostalgia,
la única realidad.

Tú sabías que la poesía debe ser usual

como el cielo que nos desborda,
que no significa nada si no permite a los hombres

acercarse y conocerse.
La poesía debe ser una moneda cotidiana
y debe estar sobre todas las mesas
como el canto de la jarra de vino

que ilumina los caminos del domingo.
Sabías que las ciudades son accidentes

que no prevalecerán frente a los árboles,
que la poesía no se pregona en las plazas

ni se va a vender a los mercados a la moda,
que no se escribe con saliva,

con bencina, con muecas,
ni el pobre humor de los que quieren

llamar la atención con bromas

de payasos pretenciosos
y que de nada sirven
los grandes discursos tartamudos

de los que no tienen nada que decir.
La poesía
es un respirar en paz
para que los demás respiren,
un poema es un pan fresco,
un cesto de mimbre.
Un poema
debe ser leído por amigos desconocidos
en trenes que siempre se atrasan,
o bajo los castaños de las plazas aldeanas.

Pocos saben aquí lo que es un poema,
pocos han puesto su cara al viento

en medio de un trigal;
pocos saben lo que es un poeta
y cómo debe morir un poeta.
Tú moriste en un cuarto

en donde se congregaba toda la primavera
mirando un cesto con manzanas.
“He visto morir a un príncipe”
dijo uno de tus amigos.

Y este Primero de Noviembre
cuando me rodean los muertos

que siempre están conmigo
pienso en tu serena y ruda fe
que se puede comprender
como a una pequeña iglesia azul de pueblo
donde hay un párroco que no pide

sino compartir su pan.
Tú hablabas con tu Dios
como al pobre hijo de un carpintero,
pues también sabías que se crucifica

todos los días a un poeta
(Jesús tenía treinta y tres años,
Jean Arthur también era Cristo
crucificado a los treinta y siete).
Pero a ti no te importaba

que te escupieran la cara o te olvidaran
porque como tú lo decías,

nadie puede impedir a un pájaro

que cante en la más alta cima,
y el poeta derribado
es sólo el árbol rojo

que señala el comienzo del bosque.


Teillier

Pintura: Judy Crowe

domingo, 3 de julio de 2011

La poesía




La poesía es la verdadera vida,
verdad que puede ser vivida
en la tranquilidad de la aldea
o en el bullicio de los bares,
en la soledad de los bosques sureños
o de los solitarios domingos urbanos
mirando los últimos reflejos
del sol en los vidrios.

Teillier
Pintura: Michael Gorban

viernes, 1 de julio de 2011

La felicidad


Eso fue la felicidad:
dibujar en la escarcha
figuras sin sentido



Jorge Teillier
Pintura: Gustaf Fjaestad

miércoles, 29 de junio de 2011

Antes de la lluvia


Recuerdo tus palabras
Mientras las nubes espesas se reunían
Preparando la lluvia
Esa lluvia que días y días se ocultaba
en algún lugar de la memoria
En algún lugar desconocido del mundo
Coronando los sueños
Recuerdo tus palabras
Hablabas de conejos y cerezas
De gorriones que comían
en la palma de tu mano
De ciudades enormes
del otro lado del océano
Donde los bares estaban llenos
sólo de desconocidos.
Recuerdo tus palabras
y recuerdo aun más tu silencio
Que se unió al gran silencio
que precede a la lluvia
Y luego cómo huimos cogidos
repentinamente de las manos
cómo huimos sin saber hacia dónde
Ensordecidos por el estruendo de la lluvia.

Teillier acá
Pintura: Sorin. Before rain.

jueves, 23 de junio de 2011

Los conjuros




Los temerosos de los brujos vecinos
lanzan puñados de sal al fuego
cuando pasan las aves agoreras.
Los buscadores de entierros
en sueños hallan monedas de oro.
Los despierta el jinete del rayo
cayendo hecho llamas entre ellos.

Medianoche de San Juan. Las higueras
se visten para la fiesta.
Eco de gemidos de animales
hundidos hace milenios en los pantanos.
Los chimalenes reúnen las ovejas
que huyen del corral.
Aúllan los perros en casa del avaro
que quiere pactar con el Malo.

Ya no reconozco mi casa.
En ella caen luces de estrellas en ruinas.
Mi amiga vela frente a un espejo:
espera allí aparezca el desconocido
anunciado por las sombras más largas del año.

Al alba, anidan lechuzas en las higueras.
En los rescoldos amanecen huellas de manos de brujos.
Despierto teniendo en mis manos hierbas y tierra
de un lugar donde nunca estuve.

Teillier
Pintura: Jules Breton. The festival of Saint Jean.

miércoles, 22 de junio de 2011

Poema de invierno


El invierno trae caballos blancos que resbalan en la helada.
Han encendido fuego para defender los huertos
de la bruja blanca de la helada.
Entre la blanca humareda se agita el cuidador.
El perro entumecido amenaza desde su caseta al témpano flotante de la luna.

Esta noche al niño se le perdonará que duerma tarde.
En la casa los padres están de fiesta.
Pero él abre las ventanas
para ver a los enmascarados jinetes
que lo esperan en el bosque
y sabe que su destino
será amar el olor humilde de los senderos nocturnos.

El invierno trae aguardiente para el maquinista y el fogonero.
Una estrella perdida tambalea como baliza.
Cantos de soldados ebrios
que vuelven tarde a sus cuarteles.

En la casa ha empezado la fiesta.
Pero el niño sabe que la fiesta está en otra parte,
y mira por la ventana buscando a los desconocidos
que pasará toda la vida tratando de encontrar.

Teillier

Pintura: Marie L. Hutchinson

miércoles, 23 de marzo de 2011

A mi madre


De ti guardo el amor a las casas de madera,
al olor de la harina tostada
y del pan amasado
y del fuego que crepita dulcemente en la chimenea
y de contar sólo hermosos sueños.

Comprendo que no supe comprenderte
que creí poder vivir solo.
Vuelvo a mirarte
en un campo que tú amarías
aunque aquí no llueva sobre el techo de alerce rojo
de tu casa que te quitaron.

Vuelvo a mirarte
en una ciudad tan lejana,
tan fría, tan ruidosa.
Añorando los cerezos de tu patio, el huerto del patio,
la flor de la pluma,
escribiendo tus simples poemas
sobre tu niñez sureña y cantarina
como el galope del caballo de tu padre.

Ahora te recuerdo
mucho más que cuando se te empañaban los ojos
cuando yo partía alegremente a la ciudad
esa ciudad que era tu enemiga.

Ahora te recuerdo
y quizás tu muerte
me haría menos daño
que tu exilio.

Teillier

jueves, 17 de marzo de 2011

Camino rural

Solitario camino rural
a fines del verano...

Aparecen lejanas luces como débiles tañidos de guitarras...

El pozo se aniega de hojas de castaños...

Alguien cierra las ventanas
para no sentir el cruel olor
a glicinas de otro verano...


Teillier
Pinturas: Toutounov

viernes, 4 de marzo de 2011

Y se va el verano...


En un verano que no es verano,
porque la vieja tierra perdió la memoria,
y me recuerda cómo era el verano,
siempre se encuentra el miedo
o madres tejiendo,
quietud o pasos de ladrones
despertando ancianos,
odios o gatos en las faldas.
Y las aves siguen comiendo en el patio,
se saluda con las mismas palabras
mañana tras mañana,
nadie sabe por qué va a darle
avena a los conejos,
las cucharas siguen haciendo igual ruido
a la hora de almuerzo,
y se habla sobre el mal tiempo,
y lo corta que es la vida.

Teillier
Pintura: Graves Abott Fuller

martes, 25 de enero de 2011

Telegrama


Simplemente
no me acostumbro
a ver llegar la tarde,
el vuelo de los tordos,
el ruido del canal,
las lágrimas malévolas
de los floripondios,
y el dormitar envidiable
de los gatos
sin compartirlo
con tus ojos azules.

Jorge

Teillier

domingo, 23 de enero de 2011

Nostalgia de la tierra


Un día diremos:
“Era el tiempo del sol acuérdense,
él va a aclarar la menor ramilla
tanto a la anciana
como a la joven asombrada,

él sabía dar su color
a cada objeto en que se posaba,

él seguía el galope del caballo
y se detenía con él.

Era el tiempo inolvidable
en el que estábamos en la Tierra,

cuando cualquier cosa
hacía ruido al caer,

nosotros mirábamos
por todas partes

con nuestros sabios ojos,
nuestros oídos entendían
todos los matices del aire,

sabíamos de lejos
cuando venían los pasos de los amigos,

podíamos tomar lo mismo una flor
que un guijarro del río
era el tiempo en que no podíamos
atrapar el humo,

que es todo lo que nuestras manos
pueden atrapar ahora”.
Teillier
Pintura:
W. Homer

sábado, 22 de enero de 2011

Viendo Casablanca donde Lorenzo Peirano



Rick el ¨Boss¨
no recuerda en dónde estuvo anoche
y yo tampoco.
Lorenzo Jr. me pide que en vez de escribir
me coma los papeles en blanco.
(Debo llamar por teléfono
pero no me acuerdo del número de ningún teléfono).
Hoy día murió Modugno
“Ciao, ciao bambina, non ti scordare/
vorrei trovare parole nuove/
ma piove, piove sul nostro amor”.
“Bueno, uno entra y otro sale”.
“El mundo siempre acoge a los amantes”
Eso escuchaba decir Ingrid a Boggie.
“Todo se derrumba y nos enamoraremos”.
“el país está lleno de traidores que buscan un líder”.

Siempre tenemos que hacer algo
mejor de lo que en verdad tenemos que hacer.
Estamos en un mundo
donde siempre podemos ser detenidos por sospecha.
Los alemanes han perdido todas las guerras que iniciaron
y también sus discípulos
a pesar de que imiten su paso de ganso
en parques con olor a chicha y a fritanga.

¿Cómo habla un Boss?
¿Habrá ñoquis hechos en casa?
¿Por qué Miguel Antonio no quiere salir del corral?
¿Hablaremos del pazzo Campana
o de la bella suicida Antonia Pozzi?
De ellos nos traerá noticias
el armado Padrino Volpe.

Hasta luego, hasta luego.
Voy a juntarme con Montale y Dora Markus
en la Casa de los Aduaneros.

“Toca otra vez Sam”.
Tal vez todo no es más que una simple melodía
y nadie debiera recordarme.
“Toca otra vez Sam”.

Teillier


Una bandada


Una bandada de cuervos
se dispersa ante un balazo.
Bajo un esplendoroso trigal
yace el difunto Vincent Van Gogh.

Teillier
Pintura: Van Gogh

martes, 18 de enero de 2011

La ventana abierta


Todas las nubes
me anunciaban que tú llegarías
cuando despertaba para volverme
hacia la ventana secreta de los sueños.
Pero tú debías extraviarte:
los pájaros se comían las migas
que sembraba para señalarte el camino.
Alguien vestido siempre de negro te vigilaba
y quería transformarte en otra
para que yo no te reconociera.
Hasta que de pronto nos encontramos
y la realidad hecha pompas de jabón
voló de retorno al país de la pureza.

Teillier
Pintura:
Rob Gonsalves

jueves, 13 de enero de 2011

Imagen


Te reconoces
en ese niño que esta mañana de escarcha
sale a comprar pan
y saluda al lechero
cuyo silbato despierta las calles.

Tú eres ese niño
y eres el niño que a campo traviesa
va hacia la casa de los vecinos
con un ganso bajo el brazo
bajo la luna espiada por cohetes
en la que no se verán ya nunca más
la Virgen, San José y el Niño.


Teillier

Pintura: Ed Gardiner

domingo, 9 de enero de 2011

Edad de oro


Un día u otro
todos seremos felices.
Yo estaré libre
de mi sombra y mi nombre.
El que tuvo temor
escuchará junto a los suyos
los pasos de su madre,
el rostro de la amada
será siempre joven
al reflejo de la luz
antigua en la ventana,
y el padre hallará
en la despensa la linterna
para buscar en el patio
la navaja extraviada.


No sabremos
si la caja de música
suena durante horas o un minuto;
tú hallarás –sin sorpresa—
el atlas sobre el cual soñaste
con extraños países,
tendrás en tus manos
un pez venido del río de tu pueblo,
y Ella alzará sus párpados
y será de nuevo pura y grave
como las piedras lavadas por la lluvia.
Todos nos reuniremos
bajo la solemne y aburrida mirada

de personas que nunca han existido,

y nos saludaremos sonriendo
apenas
pues todavía creeremos estar vivos.


Teillier
Pintura: Adolph Menzel

viernes, 7 de enero de 2011

A un niño en un árbol


Eres el único habitante
de una isla que sólo tú conoces,
rodeada del oleaje del viento
y del silencio rozado apenas
por las alas de una lechuza.

Ves un arado roto
y una trilladora cuyo esqueleto
permite un último relumbre del sol.
Ves al verano convertido en un espantapájaros
cuyas pesadillas angustian los sembrados.
Ves la acequia en cuyo fondo tu amigo desaparecido
toma el barco de papel que echaste a navegar.
Ves al pueblo y los campos extendidos
como las páginas del silabario
donde un día sabrás que leíste la historia de la felicidad.

El almacenero sale a cerrar los postigos.
Las hijas del granjero encierran las gallinas.
Ojos de extraños peces
miran amenazantes desde el cielo.
Hay que volver a tierra.
Tu perro viene a saltos a encontrarte.
Tu isla se hunde en el mar de la noche.

Teillier
Pintura: Mirja Clement

jueves, 6 de enero de 2011

Los años 40


Estoy en el tiempo de las seriales.
del Agua de las Carmelitas y la Gomina Vanka,
de la revista Estadio y la revista Ecran,
de los Cuatro Huasos y los Lecuona Cuban Boys.
Ingrid Bergmann enciende una luz que agoniza,
el "Sapo" detiene los ataques argentinos.
estoy enamorado de la hija del boticario.
Ella tiene siete años y no me invita a su fiesta.
nunca más volveré a tener
los veinte tomos de el "Tesoro de la Juventud"
quemados en el incendio que arrasó Traiguén.
Como mi padre creo no creer en Dios
pero como mi madre respiro las lilas del Mes de María
y voy a la Novena de San Sebastián.
En los almacenes aún se da la llapa
y los mostradores duermen
bajo un gato y una romana.
Mi tío Jorge sueña con ir a expulsar a los Boches de París.
No me gustan la gimnasia ni las matemáticas.
prefiero Huck Finn a Tom Sawyer.
Hoy no temo a Boris Karloff ni a Bela Lugosi
y saludo al que hubiera querido ser
mitómano como Walter Mitty
y con un impermeable
a lo Bogart.
Teillier

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Poema del Vino

Silencioso en el umbral
de todas las puertas

el ángel rojo del vino
espera...


Teillier
Pintura: Baijingz Hou
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