martes, 11 de junio de 2019

CANCIÓN DE AMOR DE LA EMPERATRIZ WU




Desde que marchaste

no consigo pensar en otra cosa

que no seas tú. ¿Acaso no me crees?

Desde entonces

no hago otra cosa que abrir mi armario

y ver, acariciar, oler

el último vestido que me quitaste.



Wu Tse Tien
Zhao Kailin

viernes, 7 de junio de 2019

El guardador de rebaños



Yo nunca guardé rebaños,
pero es como si los guardara.
Mi alma es como un pastor,
conoce al sol y al viento
y anda de la mano de las Estaciones
siguiendo y mirando.
Toda la paz de la Naturaleza sin gente
viene a sentarse a mi lado.
Pero me quedo triste como una puesta de Sol
para nuestra imaginación,
cuando se enfría el fondo de la planicie
y se siente entrar la noche
como una mariposa por la ventana.

Pero mi tristeza es sosiego
porque es natural y justa
y es lo que debe haber en el alma
cuando piensa ya que existe
y las manos recogen flores sin que ella se dé cuenta.

Con un ruido de cencerros
más allá de la curva del camino,
mis pensamientos están contentos.
Sólo tengo pena de saber que están contentos,
porque, si no lo supiera,
en vez de estar contentos y tristes
estarían alegres y contentos.

Pensar incomoda como andar bajo la lluvia
cuando el viento crece y parece que llueve más.

No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía.
Es mi manera de estar solo.

Y si a veces deseo,
por imaginar, ser un corderito
(o ser todo el rebaño
para andar disperso por toda la ladera
siendo muchas cosas felices al mismo tiempo),
es sólo porque siento lo que escribo al ponerse el Sol
o cuando una nube pasa la mano por encima de la luz

y corre un silencio afuera por la hierba.
Cuando me siento a escribir versos
o, paseando por los caminos o por atajos,
escribo versos en un papel que está en
mi pensamiento,
siento un cayado en las manos
y veo un trazo de mí
en la cima de una colina,
mirando mi rebaño y viendo a mis ideas,
o mirando a mis ideas y viendo mi rebaño,
y sonriendo vagamente como quien no comprende

lo que se dice
y quiere fingir que sí comprende.
Saludo a todos los que me leen,
quitándome el ancho sombrero
cuando me ven en mi puerta
tan pronto se alza la diligencia en la cima
de la colina.
Los saludo y les deseo sol
y lluvia, cuando la lluvia es necesaria,
y que sus casas tengan
al pie de una ventana abierta
una silla predilecta
donde se sienten a leer mis versos.
Y que al leer mis versos piensen
que soy cualquier cosa natural —
por ejemplo, el árbol antiguo
a la sombra del cual cuando niños
se sentaban de un batacazo, cansados de jugar,
y se limpiaban el sudor de la frente caliente
con la manga de un babero a rayas.

Pessoa

martes, 4 de junio de 2019

Antes del sueño



«… Yo soy un ser humano a pesar mío…»
JEC
Por las noches no salgo casi nunca.
Escucho en mi gramófono portátil
los discos predilectos. Las estrellas
brillan detrás de mi ventana. Paro
la pálida ternura del sonido.
Y sumerjo mi sombra entre las sombras.
Juan Eduardo Cirlot

lunes, 3 de junio de 2019

Emigrar



Hay mañanas doradas como bocas,
mañanas verdes como golondrinas.
Hay mañanas que ponen con ternura
su tempestad de dalias y de viajes
entre los pensamientos del que duerme.
Las ventanas renacen en las casas.
La palabra emigrar abre sus joyas.

Juan Eduardo Cirlot
Pissarro

jueves, 30 de mayo de 2019

A qué...




A qué me voy a aferrar
Si no es a la risa que dejaste
colgada en el respaldo de la cama?
Cómo voy a sobrevivir estas distancias,
Si no es amarrada a tu palabra?
Quién me va a inventar zoológicos en la luna
cuando me esconda atrás de un beso?
¿Dónde voy a enterrar mis lugares comunes?
Dónde a desvestirme los deseos,
dónde a jugar con mis no puedos?
Dónde, amor, encontrará esta playa
barco, naufrago y puerto?


Aída Elena Párraga
Giarrano

lunes, 20 de mayo de 2019

Brindis



Más juntos de lo que supone nadie,
alzamos las dos copas.
En los ojos del otro, cada uno
halla su propia luz.
En un instante, un hombre, una mujer,
pueden equivocarse.
Pero el instante nunca volverá.

Margarit

Fabián Pérez

lunes, 13 de mayo de 2019

Paris




«Siempre hemos vuelto juntos a París.»

                     
                        «En nuestra ausencia puedo imaginarlos
                        en el Louvre. Son esta parte de nosotros
                        que permanecerá siempre en París.
                        (…) … Jóvenes o viejos
                        según en qué París de todos estos
                        París de nuestro amor
                        serán nosotros en algún bistrot.»

       
                        «Venía atravesando una ciudad
                        construida con sueños y recuerdos.
                        (…) Y de pronto vio el rótulo: Hotel de l’Avenir.
                        Ella seguía allí esperándolo.
                        Y con una sonrisa le dijo: al fin has vuelto.
                        Lo único decente que hay en ti
                        nunca ha salido de esta habitación,
                        de aquí conmigo
              Margarit

jueves, 9 de mayo de 2019

La época generosa


Nuestros, como canciones
que nos hacen llorar,
 son esos días
que fueron la verdad 
de los anocheceres sonrientes 
y del baño de los niños.
El alegre cansancio de la cena.
Las caras que no han vuelto
a confiar como entonces.
La vida se alimenta de días generosos.
De dar y proteger.
Si se ha podido dar,
 la muerte es otra.

Joan Margarit
Captivated by Hettinger
Premio Reina Sofía de Poesía Latinoamaricana

jueves, 2 de mayo de 2019

Reminiscencia




Un breve instante se cruzaron
tu mirada y la mía.

Y supe de repente
—no sé si tú también—
que en un tiempo
sin años ni relojes,
otro tiempo,
tus ojos y mis ojos
se habían encontrado,
y esto de ahora
no era más que un eco,
la ola que regresa,
atravesando mares,
hasta la antigua orilla.

Meira Delmar
Modigliani

lunes, 29 de abril de 2019

Tu alma...




Tu alma y la mía son gemelas 
como mis manos: la derecha y la izquierda. 

Tan cálidas y tiernas son unidas 
como dos alas de un pájaro dormido. 

¡Por un ciclón quedamos separados, 
por un abismo, tú y yo, como dos alas! 

Marina Tsvietáieva

sábado, 27 de abril de 2019

Cómo...




Cómo aceptar la falta
de savia
de perfume
de agua
de aire.
Cómo.


Idea Vilariño

domingo, 21 de abril de 2019

El alma



"El alma libre es rara, 
pero la identificas fácilmente 
cuando la ves".

Charles Bukowski
Albert Lynch

miércoles, 17 de abril de 2019

Cuando volvimos a casa



Cuando volvimos a casa
y nos inclinamos sobre la mesa del cuarto
y vimos las sencillas venas de la madera
el cansancio se transformó en conocimiento
sobre la necesidad del viaje
de su sentido:
regresar y ver la mesa de nuestra casa,
sus dibujos aún sin cartografiar.


Väinö Kirstinä 

miércoles, 10 de abril de 2019

Silencio




Anoche se quedó despierto hasta que llegó la chica
y construyó con palabras una joya, el pobre.
Con qué ceremonia se la pensaba ofrecer,
cómo se iban a adornar mutuamente
la joya y la chica.

Pero llegó la mañana
y permanecieron en silencio.


Väinö Kirstinä

domingo, 7 de abril de 2019

Lisboa




Llueve en Lisboa y el tiempo es del océano,
un estuario esperándonos,
la saudade de un fado,
el sabor del oporto en el silencio.
Hay una línea metálica del tranvía 12 al cielo,
la urdimbre entre el Chiado y Alfama,
después en el tumulto
bajar entre paraguas serpenteando las kasbahs
y llegar al límite donde el faro
es más que una canción y una esperanza.
Cantará la noche, negra y oscura a la luz de Lisboa.
Es certera la voz que sin saberlo siempre nos nombra.


Fernando Sarría

miércoles, 3 de abril de 2019

Bajo la luna



Camina hacia la casa de la infancia
midiendo cada paso. No puede verle nadie
porque el polvo se extingue con los años
y sólo queda el hondísimo rasguño
de la felicidad en el alma desarmada
de quien se acerca a la orilla
con el fervor intacto de los primeros años.
Un hombre solitario bajo la luna llena
parado ante un paisaje que no existe
para el resto del mundo.
Abre el portón
con lentitud, como ha hecho siempre.
Se detiene en el umbral ya casi sin aliento.
Como si no quisiera desvelar el misterio
o alborotar la paz de los que duermen.

Alfredo Buxán

Mi casa de la infancia en la isla  Tierra del Fuego

sábado, 30 de marzo de 2019

Viaje de vuelta



El viaje es el mismo
que hicieron tus ancestros:
volver a abrir la puerta
que cerraste con llave
el día que te fuiste
(ajeno a los peligros
que acechaban ocultos
tras la tapia del huerto)
a descubrir el mundo.

El olor a cerrado
se irá muy lentamente
y sentirá tu alma
la luz de la belleza
que permanece intacta
en el mismo recinto
todavía en penumbra
que iluminó tu infancia.

Sin la argolla del tiempo
pesando en la memoria,
como si no existiera.

Alfredo Buxán
Muchas gracias Alfredo, este poema vino directo al corazón.
Esa casa es la de mis abuelos maternos en Coruxo.

jueves, 28 de marzo de 2019

Razón de amor



No es sólo la pasión de los abrazos,
la saliva, el aroma, el vértigo, los besos
o el plácido desvelo de la ausencia.

Mi amor es la fábula y la trama,
el relato interior que sigue a cada encuentro,
la glosa que acompaña los adioses,
el minucioso examen de las frases
y el eco que tu voz le pone a mi silencio.

Mi amor es ser feliz y no engañarme
anticipando el daño del negro desengaño,
cuando el sexo se esfume en el recuerdo
remoto y resentido de un orgasmo.
El consentir la calma en las mareas
y atesorar las horas y los días
de la fiesta de luz que celebramos,
del banquete voraz de los sentidos.

Y abolir la frontera de los cuerpos,
detenernos, subiendo la escalera,
a besarnos en todos los peldaños.


Leopoldo Alas Mínguez

martes, 26 de marzo de 2019

Dios de lo pequeño



SEÑOR de las galaxias más remotas,
las que no tienen nombre,
las que apenas existen;
TÚ que gobiernas las Enanas Blancas
y las Supergigantes;
Tú que forjaste el asteroide oscuro
capaz de destruirnos con un roce;
Tú que detonas cada Supernova;
Tú que amontonas Agujeros Negros
en las pupilas ciegas de este Cosmos,
¿por qué esta margarita?

Daniel Cotta
Marc Ruel

viernes, 22 de marzo de 2019

Estaba loca



Estaba loca:
su tristeza no era de este mundo,
a veces estallaba a reír cuando me lloraba sus penas
y solía enredarse el pelo cuando le iba bien.

Se pintaba los labios antes de dormir:
‘quiero estar guapa para mis sueños’, me decía.
Luego se levantaba con el rímel corriéndose en sus ojeras,
como en mis mejores fantasías,
y me preguntaba la diferencia entre una nube y una ola.

Yo la observaba en silencio
-un silencio consciente,
pues ella era una de esas mujeres
que te hacen saberte derrotado antes de intentarlo-,
como si tratara de vencerla sin palabras,
como si esa fuera la única forma.
Ilusa.

En ocasiones
todo lo que hay más allá de alguien es superfluo
y todo lo que hay dentro de uno es redundante.
No lo sé,
le hubiera repetido un millón de veces por segundo
que era más guapa que un pájaro sobrevolando el mar
y que sabía más dulce que la caricia de un padre,
pero ella estaba loca,
loca como un silencio en medio de una escala,
y solo me besaba cuando me callaba.
Maldita zorra.

Solía decir que los peces eran gaviotas sin alas
y era imposible tocarla sin que gritara.
Yo lo disfrutaba: era un instrumento delicioso.

Cuando le decía que amaba su libertad
se desnudaba y subía las escaleras del portal sin ropa
mientras me decía que echaba de menos a su madre.

Cuando tenía miedo
se ponía el abrigo y se miraba al espejo,
entonces se reía de mí y se le pasaba.

Cuando tenía hambre
me acariciaba el pelo y me leía un libro
hasta que me quedaba dormida.
No sé qué hacía ella después,
pero cuando me levantaba ella seguía ahí
y mi pelo estaba lleno de flores.

Un día se fue diciendo algo que no entendí,
supongo que por eso empecé a escribir.
Me dijo:
no me estoy yendo,
solo soy un fantasma de todo lo que nunca tendrás.
Maldita zorra.
Maldita zorra loca.

Estaba loca,
joder,
estaba loca.

Tenía en su cabeza una locura preciosa.

¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

Elvira Sastre

Annick Bouvier

jueves, 21 de marzo de 2019

Corta la vida...



Corta la vida o larga, todo
lo que vivimos se reduce
a un gris residuo en la memoria.
De los antiguos viajes quedan
las enigmáticas monedas
que pretenden valores falsos.
De la memoria sólo sube
un vago polvo y un perfume.
¿Acaso sea la poesía?


Ida Vitale
Rafael González

sábado, 16 de marzo de 2019

Dime



Dime si molesto,

dijo él al entrar,
porque me marcho inmediatamente.
No sólo molestas,
contesté,
pones patas arriba toda mi existencia.
Bienvenido.

Eeva Kilpi
Annick Bouvettier

jueves, 14 de marzo de 2019

Constante despedida



Estos días
los otros
los de nubes tristísimas e inmóviles
olor a madreselvas
algún trueno a lo lejos.

Estos días
los otros
los de aire sonriente y lejanías
con un pájaro roto en un alambre.

Estos días
los otros
este amor desgarrado por el mundo
esta diaria constante despedida.

Idea Vilariño
Andrew King
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