(…) Algún día
se pondrá el tiempo amarillo
sobre mi fotografía.
Miguel Hernández
Un diente de leche,
unas zapatillas de danza,
una medalla oxidada,
un frasco con tierra roja,
o renacuajos de río,
un caramelo, una bola loca,
un cromo de fútbol,
un patito de goma,
una diadema azul,
un libro de vacaciones Santillana,
un monopatín o mejor una bicicleta,
un walkitalki, una pistola de agua,
un murciélago o una lagartija
o unos gusanos de seda,
una canica o un trozo de cuarzo,
una canción de Nino Rota
silbada, siempre silbada.
Algo, por favor, lo que sea, algo
que me devuelva de nuevo a la infancia
antes de morir.
David Trashumante
Joel Carson Jones






















