entendiéndose con los caballos en la estancia La Leonera en Torres del Payne, propiedad de su amigo Juan Volkart.
la infancia (205): Dos poemas de Javier Solé
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PATIM PATAM PATUM “Patufet, on ets?A la panxa del bouque no hi neva ni
plou” Ara que els records m’oblideni des de la finestra el mónés un gessamí
en flame...
Hace 27 minutos.






3 comentarios:
Qué ser humano tan lindo. Qué bueno que la vida le haya dado la oportunidad de disfrutar de un mundo como ese. Qué duda cabe que te sonríe y cuida desde el cielo.
(Gracias por tu comentario en las flores.)
en verdad, tenía el alma hermosa y limpia como sus manos y sus ojos.
Cuando las escenas se miran en retrospectiva, las personas, los sucesos cobran vida, recuperan la intensidad y nos dejan una huella de blandura que nos enternece el alma.
Gracias
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