El encaje, un poema sin palabras
Idea Vilariño (Quando comprar um espelho)
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Cuando compre un espejo para el baño
voy a verme la cara
voy a verme
pues qué otra manera hay decíme
qué otra manera de saber quién soy.
Cada vez que de...
Hace 23 minutos.


3 comentarios:
Qué recuerdos tan agradables me han venido a la mente,Beatriz. Es cierto, los encajes, toda una poesia, todo un mundo lleno de historias, volver a esa época tan feliz de mi vida cundo en mi familia, a pesar de la pobreza que había, a mi no me faltaba un vestido para estrenar hecho por la modista,las tardes tan alegres cuando mi madre me decía: "ha llamado la Josefa que vayas a probarte", era el dia mas feliz de mi vida, el olor a tela nueva, el ruido de la máquina de coser, el metro tomandome medida, los alfileres que "pegaban" las mangas, el largo del vestido, ese espejo grande,grande, en el que me veía como una princesa... Y sí, también había encajes!!! Me ha encantado recordar todo eso Beatriz, gracias.
¡Increíble! los mismos recuerdos en distintas latitudes.
Un abrazo, Eva.
Jaime, otro abrazo para tí. He entrado en tu perfil pero no he encontrado ninguna referencia y, no sé porqué, me hubiera gustado. Será por esto de los encajes??? Lo dicho, otro abrazo allá donde estés.
eva
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