miércoles, 24 de marzo de 2010

La magdalena de Proust

...Y de pronto el recuerdo surge.
Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena
que mi tía Leoncia me ofrecía,
después de mojado en su infusión de té o de tila,
los domingos por la mañana en Combray
(porque los domingos yo no salía hasta la hora de misa),
cuando iba a darle los buenos días a su cuarto.
Ver la magdalena no me había recordado nada,
antes de que la probara;[...];
¡quizá porque de esos recuerdos
por tanto tiempo abandonados
fuera de la memoria no sobrevive nada
y todo se va desagregando!;
las formas externas [...], adormecidas o anuladas,
habían perdido la fuerza de expansión
que las empujaba hasta la conciencia.
Pero cuando nada subsiste ya de un pasado antiguo,
cuando han muerto los seres
y se han derrumbado las cosas,solos,
más frágiles, más vivos, más inmateriales,
más persistentes y más fieles que nunca,
el olor y el sabor perduran mucho más,
y recuerdan, y aguardan, y esperan,
sobre las ruinas de todo,
y soportan sin doblegarse en su impalpable gotita
el edificio enorme del recuerdo.


Pintura: "This image ©Jelaine Patricia Faunce. All rights reserved."
Proust. À la recherche
du temps perdu: Du côté de chez Swann

12 comentarios:

Lonicera dijo...

Me encanta como siempre encuentras el poema perfecto para describir los sentimientos, acoplado a la imagen perfecta... y estos días (gracias a tí) la tengo a Ana Moura en cd para escucharla en el auto cuando quiera!
Caroline

Ulysses dijo...

Proust es el primer autor moderno en hacer una saga literaria sobre estrictamente nada, excepto la memoria.

Me ha dado por pensar que si hoy alguien volviera a escribir En busca del tiempo perdido , lo más probable es que no encontrara editor. De hecho, fue lo que le ocurrió al propio Proust. Por el camino de Swann fue una de las grandes equivocaciones de Gaston Gallimard, quien rechazó publicarla, aconsejado nada menos que por André Gide ("está lleno de duquesas, no es para nosotros", le dijo este último a Gallimard).Sin embargo, cuando A la sombra de las muchachas en flor , la segunda novela del ciclo, es coronada con el prestigioso premio Goncourt y Gallimard se da cuenta de su error.
El párrafo que has colocado es inolvidable, porque la memoria es así, basta un disparador para que recordemos cosas que creíamos olvidadas. Un abrazo amiga

viviana dijo...

Estoy desde ayer luchando con los pasos a seguir en la tecnología para arribar al camino de la comunicación por esta vía. Anoche llegué a su espacio por obra del azar(?) me encantó! y la felicito.Es una hermosísima conjugación de imágenes, literatura y música que me conmovió. Envié dos comentarios antes que dedusco no hice bien los pasos técnicos y no debe haber llegado. Anoche cuando arrivé a su blog y me apareció esa im´gen de la taza me quedé un rato largo contemplándola. La escritura que leí me llevó de inmediato apensar en escribirle. Alli en ese decir que vaya a saber a donde fue a para en el ciber espacio, evoba justamente el recuerdo de una noche de invierno en mi casa de Córdoba, junto a la fuego, un amigo que ya no está me enseñó a endulzar un té serrano de su saber con una brasita al rojo vivo pasada por la azucarera y que al encontrarse con el té despide ese aroma inconfundible del caramelo, el humo, la leña y comosiempre del amor. Una vez más la felicito y le agradezco. (espero que este llegue. Si no seguiré deambulando por el ciberespacio hasta llegar. Viviana

viviana dijo...

Perdón por los errores. De uno me hago cargo (el ortográfico) deduzco. Los demás se los endilgo al frenesí de las emociones que no siempre se lleva bien con la tecnología. V.

SUREANDO dijo...

Lonicera: qué bueno que hayas encontrado a Ana Moura, son tantos los mensajes que me llegan preguntando por ella que no me animo a poner otra música en primer lugar en el blog.

Ulysses: me encantó tu descripción de la saga de Proust: es exactamente eso.

Viviana: bienvenida, es el primer mensaje tuyo que ha llegado.
¿eres de la Córdoba española o de Argentina?
No puedo ver tu blog, pero muchas gracias por tus palabras.

Elvira dijo...

No he leído nada de Proust, pero me ha gustado mucho el famoso fragmento que has citado. Y la foto, mmmmmm.... voy a tener que prepararme la cena antes de tiempo, me ha despertado el apetito.

Besos

ana maría parente dijo...

Profundidad de profundidad ,inconmensurable profundidad donde nada se pierde porque todo es un solo instante .Quizás todo en nosotros viva puès estamos destinados a ser parte de la eternidad.

SUREANDO dijo...

Hola Elvira: en los 70's compré la saga entera de Proust como dice Ulysses, pero confieso que sólo he leido Por el Camino de Swann.
Todos tenemos lecturas pendientes.

Ana María:tu comentario lo resume todo. Gracias.

Ana dijo...

¡Vaya poema tan "mío"!
Eso he sentido mientras pensaba ¿Qué escribo?.
Gracias.

SUREANDO dijo...

Ana: ¡tus comentarios son geniales!

Carla Tormenta dijo...

Siempre queda la esencia de las cosas, perduran, a pesar nuestro incluso... luego lo agrdecemos, nos calma, nos libera de lo cotidiano.
Maravilloso texto y pintura hiperrealista encantadora.

Muchos besos y mucha fuerza amiga.

ana maria parente dijo...

No es así ,soy un ser común y corriente empeñado en sacarte de algo que te entristece y que te impide ver todos los recursos de belleza que guarda tu corazón.

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