En esas horas
en que el suicidio
no parece un disparate.
Mejor refugiarse en cualquier medicamento:
Un libro hipnótico
un gesto anticolvusivante.
Una ansiolítica tarde
sin malos pensamientos.
Tal vez algo de vino tinto
y antipánico.
Y miorrelajantes caricias
homeopáticas.
Nada de muertos en noticias policiales,
ni polos derretidos, o tigres africanos.
Urge olvidarse de ayeres y mañanas
que nos conduzcan a la angustia del fracaso.
No disculpes la situación en esas horas
en que el suicidio no parece un disparate
pues toda precaución resulta poca
ante la tentación del somnífero balazo.
Marcelo Suárez de Luna
Detail of Nighthawks. Hopper
















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