domingo, 19 de octubre de 2014

De viaje



por viaje.
Vuelvo pronto
No se vayan
por favor.

sábado, 18 de octubre de 2014

Helena



El ayer es tu infierno, es cada instante

en el que, sin saberlo, te has perdido
y cada instante en el que te has salvado.
Cuando el joven que fuiste está muy lejos,
amar es la venganza del pasado.
Viene desde una guerra donde fuiste vencido,
de armas y campamentos que un día abandonaste
en la Troya que llevas en ti mismo.
Te buscarán de noche los aqueos
y estrecharán el cerco. Volverás,
por alguna mujer, a perder la ciudad.
Helena es estos sueños
de los cuales la vida fue apropiándose.
Defiéndela otra vez: será la última.
Y hazlo con valentía, desarmado. 

Joan Margarit
Abigail Halpin. The explorer dreamer

viernes, 17 de octubre de 2014

Mi cumpleaños





...convertir 
el ultraje de los años 

en una música, 
un rumor
 y un símbolo... 


Borges

Rein Pol

jueves, 16 de octubre de 2014

Yo fui


Yo fui una niña mujer 
y ahora soy una mujer niña. 
Cuando debía jugar a las muñecas 
ya sostenía niños 
de verdad en brazos 
y me perdí el asombro 
de descubrir que la vida 
es un infinito modo de caminar.
 Ahora que debería sentir 
los brazos cansados, 
como me nacieron alas, 
ando volando
 por encima del mundo 
que me fue negado
y desde el aire puedo ver
 los atajos que, ahora sé,
 llevan al mismo lugar. 

Begoña Abad
Joana Kruse. Flying away.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Riqueza



A partir de los 50
la posesión de la nada:
tener nada.
Y las manos desnudas
como una luna ebria
o una manzana
de luz.

Antonio Rigo
Mort Greg

martes, 14 de octubre de 2014

Y ahora...



(...) Y ahora entiendo
por qué noté un pinchazo en el corazón.


Sin darme cuenta, 

estaba pisando mis antiguas huellas (...)


Patrick Modiano

lunes, 13 de octubre de 2014

Un trabajo de orfebre



Si pudiera reunir toda la tristeza del mundo,

toda la tristeza que arrastro dentro de mi
en una calabaza,
la sacudiría de vez en cuando
para que cantara
y me recordara quién era yo,
la bendeciría por lo que me había enseñado
contemplándola con amor
para que no huyera y se escapara de su contenedor.




WOODWORK

If I could gather all the sadness of the world,
all the sadness inside me,
into a gourd,
I’d shake it once in a while,
and let it sing,
let it remind me of who I used to be,
bless it for what it taught me,
and stare at it lovingly
for not seeping out of its container.

Hélène Cardona.

Gracias Miriam

domingo, 12 de octubre de 2014

Los domingos



"...los domingos sobre todo a media tarde 
y si uno está solo, 
abren en el tiempo algo así como una brecha.
 Basta con colarse por ella..."

La hierba de las  noches. Patrick  Modiano
Stephanie Rew

sábado, 11 de octubre de 2014

Lugares que son imanes



“Siempre he creído 
que hay lugares que son imanes 
y te atraen si pasas por las inmediaciones. 
Y eso de forma imperceptible, 
sin que te lo malicies siquiera.
 Basta con una calle en cuesta, 
con una acera al sol, 
o con una acera a la sombra. 
O con un chaparrón. 
Y te llevan a ese lugar, 
al punto preciso 
en el que debías encallar.”

El café de la juventud perdida. Modiano
Foto: Luis Arguelles

viernes, 10 de octubre de 2014

Una herida leve...



"...un primer encuentro entre dos personas 
es como una herida leve que ambos notan 
y que los despierta 
de su soledad y su embotamiento..." 







El Horizonte. Patrick  Modiano.

jueves, 9 de octubre de 2014

Calle de las tiendas oscuras



Al fin y al cabo, si nos fuera concedida la posibilidad 
de recordar todo aquello que hemos olvidado, 
¿es tan seguro que aceptar fuera la opción más conveniente? 
Los buenos momentos olvidados que podríamos revivir, 
¿compensarían aquellos olvidos 
que por nada del mundo quisiéramos recordar? 
¿Estaríamos tan seguros de la integridad del ovillo 
como para tirar despreocupadamente del hilo?

Patrick Modiano
Nobel 2014
Pintura: Piter Sora

miércoles, 8 de octubre de 2014

Los dos poetas



Entre el eco y la voz
hay dos poetas,
uno elocuente cual luna rota
y el otro silencioso cual niño
que duerme cada noche 
en los brazos de un volcán.

Adonis, poeta sirio
Traducción María Luisa Prieto
Buchholz

martes, 7 de octubre de 2014

Celebración de la infancia


Recuerdo la locura
recostada, por vez primera,
en la almohada de la razón:
yo conversaba con mi cuerpo.

El amor y el sueño son paréntesis.
Entre ellos coloco mi cuerpo
para intentar conocer el mundo.

Pronto fui herido
y pronto aprendí:
las heridas son las que me crearon.

¿Qué le diría a mi otro cuerpo
que dejé entre los escombros
de la casa donde nací?
No. No pueden contar mi infancia
mas que esas estrellas que relucen sobre ella
y motean con sus pasos
los senderos de la tarde.

Tu infancia es un pequeño pueblo,
pero jamás cruzarás sus límites
por lejos que vayas.

Ali Ahmad Said Adonis
Pintura: Clausen

lunes, 6 de octubre de 2014

Palacio del otoño


Hablar de esta ciudad, en la que alojo

mi espíritu y mi cuerpo,

sería hablar de soledad y de pobreza.

Y hay un rumor de viento que levanta,
sin luz, oleadas de luz (fingida vida
de las hojas).
En el reposo de la tierra
yace, mojada por la lluvia,
la belleza del mundo.

En la vieja ciudad, palacio del otoño,
los generosos sueños del amor,
y el entusiasmo del espíritu, residen;
desde siglos aposentan su llama
dentro del cuerpo de los jóvenes.
Queman sus corazones tras los muros;
fuera, la noche cerca silenciosa
la música del sueño.
Hablo de esta ciudad, y estoy hablando
de soledad y de pobreza.
Porque en ella yo habito.







Francisco Brines

domingo, 5 de octubre de 2014

El escalofrío




Álbum blanco:
en el amor y
la poesía
lo importante

es mantener
caliente el
escalofrío



ANTONIO RIGO

sábado, 4 de octubre de 2014

Sentimiento



Cuando llegué a la vida, 
un sentimiento anterior a mí,
 formaba parte de mi equipaje.

Carmen Vela Muñoz
Gracias Cecilio. 

jueves, 2 de octubre de 2014

Soy casi feliz




Sentado al tibio sol de octubre
mientras escucho el sonido
del hombre
que varea las almendras.

Acabo de limpiar la casa y 

esta mañana a las 7,30
ya había leído 3 poemas.
No escribo.
Soy casi feliz.
Soy casi de este mundo.
Tanta paz me inquieta.


ANTONIO RIGO

Camille Pissarro

miércoles, 1 de octubre de 2014

Octubre



Con voz de ortiga
              y luz de terciopelo
                        la lluvia crece.

Hilario Barrero

martes, 30 de septiembre de 2014

He madurado...


He madurado. Ahora ya
solo soy como un muchacho
que se deja llevar siempre
por el entusiasmo.


ANTONIO RIGO
Hockney

lunes, 29 de septiembre de 2014

Para seguir creyendo


Si mi disposición entera
si mi desierto puerto y tan antiguo,
si mi arroyo interior y configuraciones,
si mi naturaleza progresiva fueses,
y mucho más y todo,
yo sería mi adentro
y te tuviera allí escondido y consentido
y amante, y tu caricia fuera mi razón suficiente
para seguir creyendo la hermosura del mundo.

María Victoria Atencia
Benito Cerna

domingo, 28 de septiembre de 2014

Tiendo la colada...


Tiendo la colada mirando la montaña.
Todo lo veo, las verduras
los animales, la presencia.
Parece que estoy detenido en la nada:

la ropa mojada, la montaña lejana y 

el hombre despeinado.
Pasan pájaros. Ya inician los mirlos.
Hay un zumbido que debe ser el
otro mundo. Sé que no haré nada
más importante en todo el día.
ANTONIO RIGO

Martha Orlowska

sábado, 27 de septiembre de 2014

Está...


Está en penumbra el cuarto, lo han invadido
la inclinación del sol, las luces rojas
que en el cristal cambian el huerto, y alguien
que es un bulto de sombra está sentado.
Sobre la mesa los cartones muestran
retratos de ciudad, mojados bosques
de helechos, infinitas playas, rotas
columnas: cuántas cosas, como un puerto,
le estremecieron de muchacho. Antes
se tendía en la alfombra largo tiempo,
y conquistaba la aventura. Nada
queda de aquel fervor, y en el presente
no vive la esperanza. Va pasando
con lentitud las hojas. Este rito
de desmontar el tiempo cada día
le da sabia mirada, la costumbre
de señalar personas conocidas
para que le acompañen. Y retornan
aquellas viejas vidas, los amigos
más jóvenes y amados, cierta muerta
mujer, y los parientes. No repite
los hechos como fueron, de otro modo
los piensa, más felices, y el paisaje
se puebla de una historia casi nueva
(y es doloroso ver que, aun con engaño,
hay un mismo final de desaliento).
Recuerda una ciudad, de altas paredes,
donde millones de hombres viven juntos,
desconocidos, solitarios; sabe
que una mirada allí es como un beso.
Mas él ama la isla, la repasa
cada noche al dormir, y en ella sueña
mucho, sus fatigados miembros ceden
fuerte dolor cuando apaga los ojos.
Un día partirá del viejo pueblo
y en un extraño buque, sin pesar,
navegará. Sin emoción la casa
se abandona, ya los rincones húmedos
con la flor del verdín, mustias las vides;
los libros, amarillos. Nunca nadie
sabrá cuándo murió, la cerradura
se irá cubriendo de un lejano polvo.

Francisco Brines
Caroline Johnson

viernes, 26 de septiembre de 2014

Nada más hago...


Nada más hago
que escuchar y
atender. Estoy
preparado para

no sé qué.



Antonio Rigo
Kristina Laurendis Havens

jueves, 25 de septiembre de 2014

Hay días



Hay días 
que uno tiene
propensión a lo bello
Días macizos
azules
como una fuente de cocina
Días realmente sobrenaturales
que te dan ganas de hablar
hasta con desconocidos
y leer en las líneas de las manos
Días que nos topamos con Dios
y llegamos
a bendecir
a los padres
a los lobos
que más de una vez
te han salido
en el camino
Hay días
que no se toca
el suelo
Días aptos para volar
para querer
y ser querida
Porque el amor
es el fundamento
el motivo
que uno
no halle
qué hacer
a veces
con la felicidad.

Cecilia Casanova

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Para hacer una pradera




Para hacer una pradera 
se necesita un trébol y una abeja,
un trébol y una abeja
y ensueño.
Bastará con el ensueño
si las abejas son pocas.

Emily Dickinson
Hilario Barrero
Homer

martes, 23 de septiembre de 2014

Igual a cuando éramos niños



“El sol viene a pasear por la mesa
mientras almorzamos.
Come de nuestros platos, regalón,
y se acuesta en la uva,
somnoliento, cansado,
despidiendo rayos
que parten desde el frutero
al techo.
Hoy no vino
y me gustó que preguntaras por él
como por un amigo.
Subí la voz dándole tiempo
a que llegara,
metiendo ruido,
pero ya íbamos en el café
extrañándolo, dependiendo de él
igual a cuando éramos niños
y esperábamos
que pasara la lluvia
con la nariz aplastada contra el vidrio”.

Cecilia Casanova 
Henri Le Sidaner
Gracias Rosa

               
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