martes, 9 de febrero de 2016

La vida son estas cosas


Tú te vas con tu hermana Merce
y yo me vuelvo para verte

la belleza, cuando te marchas. 

Y al llegar a casa rebusco

entre libros algún poeta

que diga algo de ti y de mi alma.

Y miro el reloj para nada
en especial, mientras me acuesto
aquí, en tu lado de la cama.
Y te hago el amor de memoria,
y me voy quedando dormido
acariciándote la espalda.
Guillermo Urbizu.

lunes, 8 de febrero de 2016

Baila conmigo




Baila conmigo, pero no a distancia.
Muévete, sin salir del azulejo.
Róceme el festival de tu elegancia.
Captúrame al momento si me alejo.

Intercala tu muslo entre los míos
cuando la orquesta nos convoque al tango,
y susciten vaivén y escalofríos
tacto de fresas y sabor a mango.
Francisco Alvarez Hidalgo

Blakely Gracias Ababol

sábado, 6 de febrero de 2016

Plegaria


Señor, salva este momento. 

Nada tiene de prodigio o milagro
como no sea una sospecha
de inmortalidad, un aliento
de salvación. Se parece
a tantos otros momentos...
Pero está aquí entre nosotros
y crece como una luz amarilla
de sol y de encendidos limones
- y sabe a mar, a manos amadas,
huele a una calle de París
donde fuimos felices. Sálvalo
en la memoria o rescátalo
para la luz que declina 
sobre esta página, 
aunque apenas la toque.


David Huerta
Jon Bol Paulsen

viernes, 5 de febrero de 2016

El iba solo...



"Él iba solo
tambaleándose
borracho de amor,
borracho de hambre,

borracho de alcohol,

quién sabe.
Él iba solo
tambaleándose."
Pedro Garfias.
Fabian Pérez

jueves, 4 de febrero de 2016

Esa clase de amor



Esa clase de amor desenfrenado, 
misterioso, 
improbable, 
que sólo se siente una vez.


Raymond Chandler

miércoles, 3 de febrero de 2016

Una de las formas de la tristeza



Abandonaste el colegio a los doce años
y jamás has leído un poema,

ni echas un vistazo

al gris periódico grasiento
que yace arrugado en cualquier rincón,
-apenas vas siquiera al cine-
ni tienes aparato de radio
en tu habitación alquilada
del Hamilton Motel,
sólo sirves ginebra a vejestorios
borrachos que murmuran obscenidades,
y tu cuerpo delgado, de piel tal vez
en exceso blanquecina, se mueve ágil
entre las mesas, pisando el sucio serrín
húmedo de saliva de moribundo,
un reflejo de turbias aguas de pantano
tus ojos verdes que se deslizan
entre los vasos a medio acabar y las colillas
mal apagadas,
recuerdas a aquel personaje
que volvía loco a Bandini
en algunas novelas de Fante,
pero hay noches, en las oscuras
y torvas entrañas de la madrugada,
cuando apenas queda algún cliente
sentado en viejas sillas de mala madera,
que pago unas cuantas de tus copas de bourbon
y fumamos del mismo cigarrillo
y te hablo de un tipo griego que escribía
poemas sobre el paso del tiempo
Atenas y la belleza de los cuerpos jóvenes,
y tú me dices que una vez intentaste
abrirte las venas pero en vez de sangre
manaban tus muñecas sucios diamantes negros,
que tienes veinte años y te acuestas con cualquiera
y que la vida te parece algo extraño
como un pájaro con un ala rota
que sabe que jamás volverá a volar,
y te digo que hay franchutes
que llaman a eso angustia existencial,
pero que tan sólo son palabras en un libro,
y los libros, ya se sabe, de nada sirven
cuando un pájaro no puede volar.
Ismael Cabezas

lunes, 1 de febrero de 2016

Pertenencia



Entro en la casa de mi niñez,
sus paredes guardan

todos nuestros secretos.
Entro y siento su abrigo
mi pertenencia a este lugar.
No me persiguen ya
sus escenas en carne viva.
Los pájaros se posan a cantar
en sus ventanas.
Ana Isabel Alvea Sánchez

viernes, 29 de enero de 2016

Mujer de azul leyendo una carta



Está embarazada

estoy seguro
y la carta es de su marido
un comerciante que viaja
por el continente
Es posible que él no esté con ella
cuando nazca el niño
y que el niño no sea suyo

Barry Gifford
Vermeer

jueves, 28 de enero de 2016

Palabras privadas


Tantos años ya, parece mentira.
Crecen los hijos, nunca llega el dinero.
Ese viaje que siempre postergamos.
El tedio cotidiano que hace de la vida una fosa.
Vivir para ver esto, vivir para ser esto.

Ha llegado el Otoño.
En las últimas tardes de verano
deja el viento la playa desierta
y las terrazas solitarias.
Ven. Acércate más.

Resguardémonos un poco del frío. 


Fernando Ortiz

domingo, 24 de enero de 2016

Mis días...



"...y mis días por orden 
listos para usar, 
almidonados, 
cuál de ellos elegiré 
para gastar mañana,
 la sorpresa de tantos días 
todavía... 



António Lobo Antunes
Laszlo Feher

viernes, 22 de enero de 2016

La poesía



La poesía es la alegría 
(el placer) 
del lenguaje.

Wallace Stevens
Zhao Kailin

martes, 19 de enero de 2016

Besarlo todo



Besarlo todo
cuando nadie más bese ya,
y entrar en lo humano
para que el calor no se vaya
lejos.
Y que lo que está cerca
sea de fiar,
y lo que queda lejos
se pierda de vista
hasta que la vista necesite más,
y sentarnos en un bar cualquiera
de una ciudad cualquiera
de una orilla cualquiera
a mirar,
a mirar la orilla,
a mirar la orilla y la ciudad,
a mirar la orilla, la ciudad y sentir,
sentir que nada es eso
y que todo es eso,
y saber,
saber estar,
saber que estar
en ese bar,
en esa orilla,
en esa ciudad,
no nos hace culpables
de no estar
en todos los bares
ni en todas las orillas
ni en todas las ciudades
en las que no
estamos.

Y
que el amor
está
aunque
no haya nadie.

Alejandro Palomas.

domingo, 17 de enero de 2016

Blues



"Qué es la nota del Blues sino la disidente. La que desconcierta. La que se infiltra. La que rasga con su espuela el pentagrama penetrándolo de una tristeza intolerable. Es la nota que sacude y agita el alma para que la música no la adormezca, no la cautive. Es la nota de los diferentes, delos excluídos, de los molestos, de los que interrumpen, de los que desmienten y desordenan. Lo que hace que Blues sea Blues.
Por eso, cuidado con la nota del blues cuando persiste fuera del concierto, porque no te dejará vivir. Te saldrá al paso vayas donde vayas, asomará sus ojos tras todo lo que veas, alargará sus manos y grabará sus huellas en lo que creas tuyo y te llamará a gritos en la noche reclamándote, obligándote a que le prestes atención. Y, si la atiendes no podrás librarte jamás: el mundo te dará un vuelco y ya nada seguirá siendo como antes.
Pues encontrarás arcoiris en el barro, orquídeas en la desesperación, vibración en el tedio. Y la exaltación por los hallazgos, por descubrir lo extraordinario en lo vulgar, por comprobarte capaz de transmutar en belleza cualquier cosa, pueden trastornar tus sentidos y envanecerte y engañarte y considerarte poseedor de un precioso privilegio. Y olvidarte de que las operaciones, si son correctas, actúan también inversamente.
Y los fantasmas se harán corpóreos como si un escalpelo los hubiesen recortado de sus temores, mientras que la realidad hará tambalear sus certezas entre contradicciones y dudas. Te asaltará la miseria, hilo a hilo, en la urdimbre de todo esplendor y no te embaucará el vacío con hojarascas o sombras chinescas o frases tranquilizadoras. La complacencia se acabó para ti. Ya no habrá tierra firme fuera del asombro o el desconsuelo.
Cuídate, pues, de la nota del blues porque no hay posible retorno. Una vez que comprendas que lo perturbador, lo distinto, lo fuera de la norma es indivisible de su contrario, será para ti lo imprevisto ley, lo inseguro referencia, la desobediencia salvación. Y nunca podrás elegir una sola cosa sin aceptar su doble y asumirlo. Y esta lucidez te desgarrará, te envenenará en secreto; pero cultivará en tu corazón perlas magníficas."
Ana Rossetti
Gracias Pilar de César Gómez

lunes, 11 de enero de 2016

Se me olvidó tu nombre...





Se me olvidó tu nombre,
no recuerdo
si te llamabas luz o enredadera,
pero sé que eras agua
porque mis manos tiemblan cuando llueve.

Se me olvidó tu rostro y tu pestaña
y tu piel por mi boca transitada
cuando caímos bajo los cipreces
vencidos por el viento,
pero sé que eras luna
porque cuando la noche se aproxima
se me rompen los ojos
de tanto querer verte en la ventana.

Se me olvidó tu voz, y tu palabra,
pero sé que eres música
porque cuando las horas se disuelven
entre los manantiales de la sangre
mi corazón te canta.

Carlos Medellin.
Bryan Larsen

miércoles, 6 de enero de 2016

Las regiones inferiores



“Y si alguna mano,
 una circunstancia,
 una ola me levantasen 
y llevasen hasta las alturas
 donde imperan el poder y la influencia,
 yo mismo destrozaría las circunstancias
 que me hubieran favorecido 
y me arrojaría a las tinieblas 
de lo bajo e insignificante.
 Sólo puedo respirar
en las regiones inferiores
Jakob von Gunten, Robert Walser
Hamish Blakely

sábado, 2 de enero de 2016

Colibrí



Vamos a suponer que digo verano
escribo la palabra "colibrí",
la meto en un sobre
y la llevo colina abajo
hasta el buzón. cuando abras 
la carta te acordarás
de aquellos días y lo mucho,
lo muchísimo que te quiero.

Raymond Carver

martes, 29 de diciembre de 2015

Petricor





Petricor, el distintivo aroma 
que acompaña a la primera lluvia
 tras un largo período de sequía.


Giarrano

viernes, 25 de diciembre de 2015

Feliz Navidad



El pasado es un país que siempre visito en Navidad.
Allí están los buenos momentos,
los seres que amé y amaré por siempre.
Las ilusiones de niña, 
la magia de los sentimientos,
el invaluable regalo de una infancia feliz.
Me gustan las tradiciones y mantenerlas.
Ahora, las prolongo en los nietos
y ellos responden al llamado
creyendo en esa magia,
queriendo que cada 24 de diciembre
regrese intacta como yo la viví.

¡Feliz Navidad, amigos, y amigas!

Pintura: Christmas morning.Henry Mosler

martes, 22 de diciembre de 2015

Ella te está observando


Ella te está observando y te siente segura

detrás de tu sonrisa. Mira como levantas
con lentitud la taza de café,
la calma de tu holgado pijama blanco
al leer el periódico de la mañana.
La paz que siente es un reflejo tuyo,
porque le permitiste que tuviera
sus primeros recuerdos
en el lado tranquilo de esta casa.
Mira con avidez adolescente,
pero no sabe aún que se siente segura
porque nunca le hablas del armario
que no te atreverías a ordenar,
ni del disco que temes escuchar otra vez,
ni de cartas antiguas que no puedes quemar.
Al volver una noche
es posible que llegue a descubrir
dónde empieza la paz de la mañana,
qué fondo de renuncia tiene a veces,
y de derrota siempre, nuestra calma.

Joan Margarit

domingo, 20 de diciembre de 2015

Así...



Así como no podemos

sostener mucho tiempo una mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.

No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo

las proporciones del silencio
cuando algo lo visita.
Y menos todavía
cuando nada lo visita.

El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,

ni tampoco a lo que no es el hombre.

Y sin embargo puede

soportar el peso inexorable
de lo que no existe.

Roberto Juarroz
Catrin Weltz Stein

viernes, 18 de diciembre de 2015

Cada uno...



Cada uno tiene
su pedazo de tiempo
y su pedazo de espacio,
su fragmento de vida
y su fragmento de muerte.

Pero a veces los pedazos se cambian
y alguien vive con la vida de otro
o alguien muere con la muerte de otro.

Casi nadie está hecho
tan sólo con lo propio.
Pero hay muchos que son
nada más que un error:
están hechos con los trozos
totalmente cambiados.


Roberto Juarroz

martes, 15 de diciembre de 2015

En la carretera de Sintra




Al volante del Chevrolet por la carretera de Sintra,
A la luz de la luna y del sueño en la carretera desierta,
Guío solitario, guío casi despacio y un poco,
Me parece, o me esfuerzo un poco para que me lo parezca,
Que sigo por otra carretera, por otro sueño, por otro mundo,
Que sigo sin haber dejado Lisboa o sin tener que llegar a Sintra,
Que sigo ¿y qué más haría sino seguir y no parar y seguir?
Voy a pasar la noche en Sintra para no pasarla en Lisboa,
Cuando llegue a Sintra sentiré pena por no haberme quedado en Lisboa.
Siempre esta inquietud sin propósito, inconexa, sin resultado,
Siempre, siempre, siempre,
Esta angustia desorbitada del espíritu por ninguna cosa,
En el camino de Sintra, en el camino del sueño, en la carretera de la vida…
Maleable a los movimientos subconscientes con que guío el volante,
Brinca debajo de mí y conmigo el coche que me prestaron.
Me sonrío con la señal, al virar hacia la derecha.
¡En cuántas cosas prestadas camino por el mundo!
¡Cuántas cosas que me prestaron manejo como mías!
¡Lo que me prestaron, ay de mí, eso soy!
A la izquierda la casucha, sí, la casucha, al borde del camino,
A la derecha el campo abierto, con la luna a lo lejos.
El automóvil que hace poco parecía darme libertad
Es ahora una cosa que me encierra,
Algo que solo puedo guiar si me tiene encerrado,
Algo que solo domino si en él me incluyo y él en mí se incluye.
Atrás, a la izquierda, la modesta casucha, menos que modesta,
Qué feliz debe de ser ahí la vida: solo porque es la mía.
Si alguien me vio desde la ventana, pensará: ese sí que es feliz.
Tal vez para el niño que mira tras los cristales de la ventana de arriba
He sido (con el coche prestado) como un sueño, como un hada real.
Tal vez para la muchacha que ha mirado, al oír el motor, por la ventana de la cocina, sobre el piso de tierra,
Soy algo de ese príncipe que duerme en todo corazón de muchacha,
Y ella quizá me ha mirado a hurtadillas, tras los vidrios, hasta que me perdí en la curva.
¿Dejo sueños tras de mí o es el coche el que los deja?
En la carretera de Sintra, al claro de luna, en la tristeza, entre los campos y la noche,
Guiando el automóvil prestado con desconsuelo,
Me pierdo en la carretera futura, me disuelvo en la distancia que alcanzo…
Y en un deseo terrible, súbito, violento, inconcebible, acelero.
Pero mi corazón se quedó en el montón de piedras,
esquivado al verlo sin verlo,
En el montón de piedras a la puerta de la casucha,
Mi corazón vacío,
Mi corazón insatisfecho,
Mi corazón más humano que yo, más exacto que la vida.
En la carretera de Sintra, cerca de media noche, al claro de luna, al volante,
En la carretera de Sintra, qué cansancio de mi propia imaginación,
En la carretera de Sintra, cada vez más cerca de Sintra,
En la carretera de Sintra, cada vez menos cerca de mí.

Pessoa
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