viernes, 21 de enero de 2011

Elegía


...Hoy nadie, nadie, vive en la casona.
En las salas, los muebles polvorientos
evocan los fantasmas familiares.
Un pesado silencio allí se espesa...

Hugo Rodríguez
Pintura: Gary Stutler

5 comentarios:

José María Souza Costa dijo...

Holla...
Soy un Brasileño
Pasei acá leyendo en su espacio Agradable, y muy bueno, con todo mí cariño
Yo ti deseo un Tiempo Armonioso, y di mucha inspiración. Deseo mucha Paz Espiritual, en 2011.
Yo tengo un blog mucho simplón, y estoy invitando a visitar el mi blog, y sí posible vamos seguí juntos por ellos.
Sera un placer. Estoy mucho agradecido esperando vosotros la
Un fuerte abrazo, y fica con Dios !

ana maría parente dijo...

Que gran casualidad reencontrarme contigo luego de llenarme de nostalgia por razón de CASONAS.
He regresado de mi ENTRE RIOS habiendo pasado una temporada muy linda.
Los mate room no lo utilizamos pués estuvimos todo el tiempo paseando por playas ,termas y lugares divinos.
Pero viviendo en la casa de mi madre todos esos recuerdos de los muebles usados por quienes no están ,sus objetos queridos-que en el caso de mi madre y tìa están en el lugar en que lo dejaron-está expresado por estas palabras que transcribes.
Pero lo importante fué mi casa de campo que visité con el parque convertido en selva.
La casa me la vaciaron totalmente de muebles y enseres personales(el arrendatario me los cuida en un establecimiento de su madre)porque entraron ladrones dos veces.
Han destrozado todos los sanitarios de los baños en una palabra ni las puertas quedan(las sacaron también para preservarlas).
Ahora me toca la reconstrucción ,no quiero ni pensar lo que saldrà re arreglar todo eso y el tiempo que tendrè que estar allá para dirigirla .Voy a tener que hacer una especie de casa carcel enrejada hasta lo màs pequeño.
Hasta trabar con candado a los molinetes del molino.
Mi hija menor contemplaba con tristeza TRES BARQUITOS que habìan quedado de los que hacìan navegar en el estanque.
Pero dieciocho años de abandono(forzoso por la crisis) son un tiempo considerable.
La veía a mi madre ,que tenía en vida todo impecable ,enojada reprochándomelo.
Luego contemplaba a mi marido vivo ,que merced a mis cuidados sobrevivió a una enfermedad como la que se llevò al pobre ex presidente argentino y a mi hijo varón con sus problemas superados y pensé:"hay cartas menos importantes que deben jugarse para conservar las que realmente importa".
No somos todopoderosos.....

auroraines dijo...

Es triste y bonito a la vez, ellos están esperando por quien les devuelva la vida, alguien con los mismos sentimientos de quienes ya no están, que valoren los recuerdos y su significado en el presente para seguir conservando una historia y que no se diluya en el tiempo, son lazos de afecto y de reconocimiento a quienes nos precedieron.
Un abrazo

Ana dijo...

La vida de las cosas se cobija apretada en su interior.
La elegía, tal vez, se vuelva más triste.

Un abrazo.

SUREANDO dijo...

Bienvenido José María.

Qué triste lo que relatas Ana María, pero tus prioridades están muy claras. Ya vendrá esa reconstrucción.

Toda la razón Inés, yo adoro estas estancias y cuido todo lo antiguo que poseo.

Ana:sí, la elegía se vuelve más triste:
"Ha tiempo que callaron los jilgueros
en las jaulas vacías. Y la hierba ahoga los rosales en el patio..."

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