domingo, 8 de julio de 2012

La escritura



La escritura es una especie
de enfermedad contagiosa
que los libros transmiten
a quienes los frecuentan en exceso.
Todos los lectores contumaces
están expuestos a ese contagio,
y en distinta medida todos lo sufren,
aunque algunos lo desconozcan y otros,
por prudencia o timidez, lo oculten.
El lector químicamente puro no existe;
en su interior hay siempre un escritor
latente o agazapado
que a veces despierta de su letargo
y se abalanza sobre parientes y amigos
creando en la mayoría de los casos
(hay admirables excepciones)
situaciones de pánico o de desolación.


Angel González
Pintura:Alberto Quintana

6 comentarios:

Ana dijo...

Échate a temblar, padecerás síntomas malagueños dentro de nada. Esos se presentan seguros. (¡Qué cara de malvada se me ha puesto!)Jaja

Ángel González tiene su puntito cómico. Menos mal que se vuelve diplomático con lo de"(hay admirables excepciones)"

Un abrazo.

Pedro J. Sabalete dijo...

Estoy tan de acuerdo que me vino el recuerdo de una lectura de Pessoa donde el portugués decía que apenas leís, que le aburría hacerlo. A mí me escandalizaba que un escritor con ese dominio diera semejante cosa. Incluso sospeché si no lo decía como burla o un guiño a alguien.

Un abrazo.

SUREANDO dijo...

Anaaaa, veo tu cara de malvada jajaja

Clarissa Rodriguez dijo...

Ángel González quiere hacernos creer que su experiencia personal es universal.
Pero, qué miedo... ¿será verdad? ¿"El lector químicamente puro no existe"?
¿es un escritor encubierto...?

Es sólo una ironía más, en este mundo donde todo es circular.

Un gran abrazo, Beatriz

SIL dijo...

Qué perla.

Me he abalanzado sobre algunos, creando pánico y desolación.


Abrazo, genial post.



SIL

SUREANDO dijo...

Yo coincido con Angel.

Bienvenidos Pedro y SIL.

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