martes, 30 de diciembre de 2014

Primer amor


Dicen 

que el primero es el más importante. 

Eso es muy romántico, 

pero no en mi caso. 



Algo entre nosotros hubo y no hubo, 

sucedió y tuvo su efecto. 

No me tiemblan las manos 
cuando encuentro pequeños recuerdos 
y un fajo de cartas atadas con una cuerda 
–si al menos fuera una cinta–. 

Nuestro único encuentro tras los años 
fue una conversación de dos sillas junto a una fría mesita. 

Otros amores 
hasta ahora respiran profundamente en mí. 
A éste le falta aliento para suspirar. 

Y sin embargo justo así, como es, 
puede algo que los otros no pueden todavía: 
no recordado, 
ni siquiera soñado, 
me acostumbra a la muerte.




Wislawa Szymborska

5 comentarios:

Ana dijo...

Leer a esta mujer me conecta con lo más profundo de mi ser.
Yo no sé qué significa siquiera el primer amor. De tan joven me gustaba alguien y, casi por nada, ya me dejaba de gustar. Una camiseta marrón, por ejemplo, con lo que yo me visto de marrón...Otro fue un chico que me dio la mano antes de tiempo...Qué cosas tan absurdas. Inconsistencia de quien aún no ha madurado.
Luego amé, claro, tengo tantos años... Pero espero del amor que crezca con los años, con los achaques, las arrugas y viva en mí, y yo en él, hasta la muerte. Ese será mi primer amor. El único que merecerá la pena llamar así.

eva dijo...

Siempre recurro a Wislawa, siempre, cuando estoy triste, cuando estoy pletórica, cuando me siento incomprendida,sola, cuando creo (erróneamente) que nadie me quiere, cuando quiero que me recuerden lo que es el amor, la amistad,la ausencia, el dolor, el vacio, la alegria... Me gusta todo de ella, su figura delgada, su cara de niña, su sonrisa con una mezcla de resignación?tristeza...?
Pero sobre todo su piel, esa piel fina,casi casi trasparente, me recuerda esas muñecas chinas de porcelana, que parece van a romperse con tan sólo mirarlas.
Siempre recurro a ella y siempre salgo satisfecha de nuestros encuentros.

eva

SUREANDO dijo...

¡Qué bellos e interesantes comentarios, amigas mías!

Yo recuerdo mi primer amor, yo tenía 15, me iba a buscar al colegio de uniforme los dos. Fue para mí como el amor que canta Serrat el de las Palabras de amor. ¡Inolvidable! pero seguramente me pasaría lo mismo que dice Wislawa si me sentara con él a tomarme un café. ¿seguro?

Rosa dijo...

Me encantan sus poemas. Ayer, descubrí uno que te dejo, aunque, seguro, que lo conoces:

En el sueño
pinto como Vermeer van Delf.
Hablo el griego con soltura
y no sólo con los que están vivos.

Conduzco el coche,
que me obedece.
Tengo talento
escribo grandes poemas.
Escucho voces
casi como los graves santos.
Se asombrarían
lo bien que toco el piano.
Vuelo, tal como debería hacerse,
es decir, por mí misma.
Cayendo del techo
sé caer suavemente en lo verde.
No me resulta difícil
respirar bajo el agua.

No me quejo;
logré descubrir la Atlántida.
Me alegra poder despertarme
siempre antes de la muerte.
Apenas estalla la guerra
me doy vuelta al otro lado.

Soy, aunque no lo necesito,
hija de la época.
Hace un par de años
vi dos soles.

Y antes de ayer un pingüino
totalmente nítido.

Sí, recuerdo mi primer amor, tenía 15 años. Somos familia numerosa y mis hermanos, todos (5), en hilera y como disimulando, bajaban a la puerta de nuestra casa para verlo. Él se reía mucho.
Pero un día, intentó tomarme de la mano, y ¡tenía una verruga! Se me acabó el amor. Con esta tontería, se acabó. Eran los 15 años.

Más adelante, conocí a su mejor amigo, a los 17 años, y ¡zas!, llegó. Es el que hoy es mi marido, mi amor. Este año, celebramos las Bodas de Plata.

Muy bonitos recuerdos, con verruga y todo.

Un beso, querida Beatriz.

Pulso, y me parece que me voy a asustar de la extensión del comentario...

Rosa dijo...

Me asusté.

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