martes, 4 de agosto de 2015

Toma en tus manos...



Toma en tus manos
este jersey tejido en nudos de memoria.
Consérvalo, porque algún día
recordarás las manos desgastadas
que lo tejieron en las noches de tu infancia.
Y no podrás volver. Y tendrás frío
cuando descubras que vivir
a veces es llorar.
Abrígate con el amor que en el jersey está trenzado:
lo que nos quita el tiempo
ha sido el tiempo quien lo ha urdido
en formas misteriosas y sencillas
que hilvanan nuestras vidas a otras tramas.
Es imposible amar fuera del tiempo,
nada infinito hay que se alcance sin su hebra
aunque la hechura de su amor
nos muestre su belleza en sacrificio
sólo al perder a quien más hondo nos ha amado.
No pienses, como Eliot,
que sólo el tiempo vence al tiempo,
porque el tiempo es invencible.
Más bien realiza hazañas cotidianas:
piensa en mamá, aprende a tricotar
tus horas en ofrenda:
-punto de arroz,
ochos perdidos,
espigas que se cruzan
con las agujas de la vida…-
Ponte el jersey
y teje otro jersey para tus hijos.



Autor: Antonio Praena
del blog de Xavier. Gracias.

7 comentarios:

Ana dijo...

Conmueve, amiga. Ojalá estemos a la altura "del punto" de ellas.
Me ha recordado la bufanda de Wislawa Szymborska.
Buen día, feliz día, Beatriz.

eva dijo...

Qué profundo y qué nostálgico. Lo tendre entre mis favoritos.

Yo sé que nunca estaré a la altura "del punto" de mi madre. es única, como ella dice :"yo soy como todas las madres pero un poquito más". Y es así.

Recuerdos de la infacia tambien... lo leeré tantas veces!!!

Gracias Beatriz.

eva

eva dijo...


Me ha recordado esto tan bello de Garcia Márquez.

Si supiera que hoy es última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos momentos que te veo, diría TE QUIERO y no asumiría tontamente que ya lo sabes.

Rosa dijo...

Ay, gracias, Beatriz ...

Besos y besos y besos ...

Beatriz dijo...

Emocionante, verdad? Yo también lo he leído muchas veces.

Recuerdo esa bufanda, Ana.

Y una belleza el texto que has traído, Eva.

Gracias, Rosa.

Abrazos para las tres.

fco. javier dijo...

Tu ilustración es casi exacta al jersei que tejió mi madre y que con el tiempo se ha me ha quedado pequeño. Es, probablemente, una de las pocas pertenencias que conservo a pesar de que nunca podré ponérmelo, ni una de mis hijas heredarlo; ahora son las abuelas quienes tejen con su escasa vista las bufandas. Y el invierno es tan largo, tan duro y tan frío...

Beatriz dijo...

Tengo uno, azul, con ese punto, tejido por mi madre con palillos gruesos. Lo he usado muchas veces y también mis hijos.
Así es el invierno...largo, duro y muy frío y a veces se apodera de las otras estaciones.
Resistir y buscar abrigo en esa trama tejida con tanto amor.

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