domingo, 19 de diciembre de 2010

El viento en la isla


El viento es un caballo:
óyelo cómo corre
por el mar, por el cielo.

Quiere llevarme: escucha
cómo recorre el mundo
para llevarme lejos.

Escóndeme en tus brazos
por esta noche sola,
mientras la lluvia rompe
contra el mar y la tierra
su boca innumerable.

Escucha como el viento
me llama galopando
para llevarme lejos.

Con tu frente en mi frente,
con tu boca en mi boca,
atados nuestros cuerpos
al amor que nos quema,
deja que el viento pase
sin que pueda llevarme.

Deja que el viento corra
coronado de espuma,
que me llame y me busque
galopando en la sombra,
mientras yo, sumergido
bajo tus grandes ojos,
por esta noche sola
descansaré, amor mío.

Neruda
Pintura: Vladimir Kush

8 comentarios:

ana maría parente dijo...

Son muchas sentimientos fuertes que impiden que las borrascas nos lleven en su ruidoso despliegue.

ana maría parente dijo...

Me olvidaba que hoy es domingo.
Pero se me hace que hoy va a ser un domingo de felicidad para tí.
Prueba agradecer la vida a Dios al amanecer y luego verás que toda tristeza fuga con el viento.

Ana dijo...

Tengo que coger aire profundamente tras la lectura de este poema. Algunas veces pasa que ni respiro por no perder ni un ápice de belleza.
¿Cómo van las galletitas con los chiquitines?

Un abrazo grande, Beatriz.

SUREANDO dijo...

Sí Ana María, es lo que hago todo los días, agradecer a Dios por la vida, pero no sé por qué estoy tan temerosa... es el alma fuera del cuerpo: los hijos, los hijos...


Bello poema Ana. ¿Sopla a menudo el viento por allá en Cádiz o es todo calma?
En Magallanes hay rachas de hasta 130kms./hora.

Las galletitas navideñas no fallan, hacemos todas las semanas.

Un abrazo

Marcos Callau dijo...

Encantado de cabalgar junto al viento por estos versos tan acertados. He descubierto este blog gracias a la fotógrafa Elvira. Me ha encantado. Enhorabuena.

ana maría parente dijo...

Ayer me pasó algo notable ,estaba en misa y-justo en el momento de la consagración-pido por mis hijos.
Reflexioné la oración ,que estaba pidiendo mi felicidad de verlos como yo quiero verlos o la felicidad de ellos COMO ELLOS QUIEREN VERSE.
Dios me dió un poco de tranquilidad PORQUE EL ENTIENDE CUALQUIER COSA.

Ana dijo...

Sí, Beatriz, sopla muy fuerte, en el Estrecho de Gibraltar se juntan el océano Atlántico con el mar Mediterráneo, geográficamente, además, es un cuello de botella que provoca auténticos vendavales.

Creo que Ana María, sin embargo, es una brisa fresca que trae calma al espíritu, confianza y serenidad.
Esa comunión hizo maravillas en todos, no sólo en tus pensamientos.
Común-unión.

SUREANDO dijo...

Bienvenido Marcos y gracias.

Me sucede muchas veces Ana María que pido por la felicidad de ellos y pienso si lo que pido es lo que quieren, al fin y al cabo ¿qué es la felicidad?
Dejo en las manos de Dios todo, El sabe lo que hace y me entiende.

Ana: Me encantan las uniones de las aguas, son terribles, por aquí abajo se unen el Atlántico con el Pacífico que de pacífico no tiene nada y el estrecho fue el gran descubrimiento, después el Canal de Panamá nos quitó toda la bonanza.
Tienes toda la razón: Ana María es eso y mucho más. Me gustan sus comentarios tan acertados siempre.

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