domingo, 22 de febrero de 2009

El solar

Toda la vida buscando los campos
verdes de menta que te dijeron una vez
existían, no sabes dónde, pero existían
porque algunos habían estado allí, decían,
y trajeron en sus manos gozosas
el suave olor de la lavanda y de la piperita dulce.


Juan José Vélez Otero
Pintura: Scent of lavender. Gerhard Nesvadba

4 comentarios:

Ulysses dijo...

Que belleza de cuadro, casi siento mi habitación perfumada

Saludos amiga

Ana dijo...

Me trae este poema algo a mi presente.
Algunas veces nos empeñamos en algo y, sin embargo, había otra cosa más interesante sin haberlo advertido. De repente sabemos que hay "suertes mejores".
La lavanda me recuerda a esas "suertes mejores".

La pintura es preciosa. Entra con fuerza a la vista por la utilización de complementarios.
-Amarillo y violeta-

Tiene razón Ulysses, se siente el perfume.

MNB dijo...

¡Qué linda y especial pintura!

La lectura habla en forma muy profunda.

Abrazos.

Inés dijo...

Qué bien huele, sí que existen esos campos, al de lavanda todavía no llegué pero sí a otros y llevo grabados sus olores y sonidos.
Bella entrada, un saludo

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