domingo, 11 de noviembre de 2012

Habitar



Después de mi lectura diaria de Dostoievski, 
siento una súbita ternura hacia mi pequeña habitación, 
parecida a la celda de una cárcel 
y que es muy distinta al resto de la casa.
Los cuartos en que se vive mucho tiempo 
se impregnan, por así decir, 
de un poco del alma de quien los habita
 y de lo que en ellos piensa.

Itaca blog, graciasLos diarios de una nómada apasionada (1900-1903) 
Isabelle Eberhardt / A. García Ortega traductor
Pintura: Holsoe

5 comentarios:

Ana dijo...

Este apego ya ni sé si es bueno, será un modo de vivir, supongo, uno más, particular, pero es el que más me satisface.
"Nómada apasionada" Tal cual.
Y buen domingo!!!

Odel dijo...

Preciosso texto digno de reflexión

SUREANDO dijo...

Lo leí en el blog "Itaca" y me fascinó.

Domingo para olvidar...como muchos.

ana maría parente dijo...

Quizás en vida uno un poco desea salir de los lugares habituales ,pero cuando el alma se libera quizás los añore demaciado.....

SUREANDO dijo...

Se añoran, Ana María, seguro que sí.

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