Leo un poema chino
escrito hace mil años.
Su autor habla de la lluvia
que cae toda la noche
sobre el tejado de bambú de su barca
y de la paz que finalmente
anida en su corazón.
¿Acaso es coincidencia
que sea otra vez noviembre, con niebla
y un atardecer plomizo?
¿Acaso es casualidad
que alguien viva de nuevo?
Los poetas conceden mucho valor
a éxitos y premios,
mas un otoño tras otro
despoja del follaje a los árboles soberbios
y si algo queda
es el suave susurro de la lluvia
en poemas que no son
ni alegres, ni tristes.
Tan sólo la pureza es invisible
y el atardecer, cuando sombra y luz
se olvidan de nosotros un instante,
absortas en barajar secretos.
escrito hace mil años.
Su autor habla de la lluvia
que cae toda la noche
sobre el tejado de bambú de su barca
y de la paz que finalmente
anida en su corazón.
¿Acaso es coincidencia
que sea otra vez noviembre, con niebla
y un atardecer plomizo?
¿Acaso es casualidad
que alguien viva de nuevo?
Los poetas conceden mucho valor
a éxitos y premios,
mas un otoño tras otro
despoja del follaje a los árboles soberbios
y si algo queda
es el suave susurro de la lluvia
en poemas que no son
ni alegres, ni tristes.
Tan sólo la pureza es invisible
y el atardecer, cuando sombra y luz
se olvidan de nosotros un instante,
absortas en barajar secretos.
Zagajewski
Pintura:William Berry


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